Los equipos yucatecos tuvieron complicaciones en el arranque de la fase final de la Liga de Tercera División Profesional, con una derrota para Deportiva Venados, que pudo ser por dos goles, y un triunfo de Progreso FC apenas 1-0 jugando en casa, donde desperdiciaron opciones de gol.
Progreso, en la ronda de los dieciseisavos de final de la lucha por el ascenso, venció al CH Futbol Club en el Estadio Olímpico “Carlos Iturralde Rivero”. La vuelta se jugará el sábado a la una de la tarde en la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca en Ciudad de México.
Deportiva, en los octavos de final de la batalla entre equipos de filiales, sin ascenso, cayó por la mínima diferencia ante los Cimarrones de Sonora, en la Unidad Deportiva “La Milla” de Hermosillo. El segundo round de esta serie será el sábado a las 3 de la tarde en el Estadio “Alonso Diego Molina” de Tamanché.
Ataque sin mucho éxito
Progreso jugó en el “Carlos Iturralde” debido a que su casa de toda la temporada, el Estadio “20 de Noviembre” del puerto, fue cerrado por remozamiento. Alentados por decenas de aficionados, los Tiburones se fueron con todo al ataque y abrieron el marcador a los 29 minutos, cuando Jesús Chan tomó un rechace del arquero, tras un disparo de Gerardo Verde, para batir al arquero visitante.
Lo intentaron en todo momento, pero los yucatecos no pudieron volver a sacudir las redes, en parte porque el portero Christian Bernal se creció con al menos tres intervenciones. Sobre el tiempo, Progreso tuvo otra, pero en el último momento erraron ante el marco.
Tempranero gol
En Hermosillo, Deportiva ligó cuatro partidos sin ganar tras perder 1-0 con los Cimarrones, y tuvo fortuna de no recibir otro gol en la recta final.
Desde temprano los de casa movieron el marcador. A los 5 minutos, un error de la zona baja de los Venados al perder el balón dentro de su propia área permitió a Julian Anderson lograr el gol.
A pesar de verse en desventaja, los yucatecos mantuvieron su idea de juego, dominando con el balón, pero sin fuerza en el ataque. Todo lo contrario los Cimarrones, que crearon más acciones de peligro. En la recta final, cuando intentaban ir al frente, los ciervos abrieron espacios y en el minuto 87 cometieron una pena máxima. Pero Diego Hernández estrelló su tiro en el travesaño, lo que puede resultar clave en el desarrollo de esta llave.— Gaspar Silveira Malaver
