El mexicano Rodrigo Pacheco Méndez y la estadounidense Kaitlin Quevedo son los nuevos campeones del Trofeo Bonfiglio. La 63 edición del evento realizado en el Tenis Center Milano “Alberto Bonacossa”, considerado el quinto Slam del circuito Sub-18, permitió al público ver grandes emociones en el histórico estadio para admirar el triunfo de los dos chicos de ultramar.
Rodrigo Pacheco recordará por mucho tiempo este éxito en el “Internazionali d’Italia Juniors”, siendo el primer mexicano en ganar en la historia del Bonfiglio. Llegado a Milán con número tres de la ITF, Rodrigo, gracias al éxito sobre Cooper Williams (un 6-4 y 7-5 en una hora y 57 minutos) y a su corona en dobles, deja la ciudad de la Madonnina como número uno del mundo.
Partido luchado como se esperaba y que destacó las cualidades de los dos finalistas, con el zurdo de 18 años que adora a Rafa Nadal y sueña con convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo, capaz de minar las certezas del neoyorquino de 17 años gracias a la regularidad de sus golpes.
Experiencia
Al final, la diferencia la marcó la mayor experiencia de Pacheco Méndez en los momentos clave del partido. La alegría del cabeza de serie número 1 tras el punto de partido fue incontenible: “Qué maravilla. Este es el J500 más exigente del circuito y es tan bueno como otro Grand Slam. Jugué muy bien toda la semana y estoy muy feliz”, dijo.
Pacheco Méndez llegó a las canchas del club vía Arimondi, como prueba de cómo estos muchachos ya se mueven como profesionales, acompañado del técnico Alain Lemaitre, del TCP Center de Mérida (Yucatán), y también del preparador físico argentino que lo sigue en el circuito, Tim Maccione.
“Quería estar listo para este desafío. Vi cuántos grandes jugadores habían ganado aquí en la historia y quería ser uno de ellos. Es mi éxito más importante como junior. Ahora me gustaría terminar el año como número uno. Será difícil, pero sé que puedo hacerlo. Luego, por supuesto, el objetivo es mejorar mi ranking ATP”, expresó Pacheco Méndez.
El éxito de Kaitlin Quevedo, de origen de Mexicano, en la final de singles, y el avance de Cooper Williams permitieron que Estados Unidos ganara la Copa de Naciones por segundo año consecutivo, demostrando que el país norteamericano ha superado ya la histórica desconfianza hacia la tierra roja europea.
El sábado, Rodrigo se había coronado en el torneo de dobles y la victoria del domingo le hizo quedarse con el botín de 500 puntos que reparte el certamen, clasificado de Grado A.
Con esa puntuación alcanzó la primera posición de la categoría juvenil de la Federación Internacional de Tenis, cuyas listas serán actualizadas el lunes a primera hora. Rodrigo, de 18 años, es el primer mexicano de la historia que se proclama número uno del tenis mundial juvenil.— Recopilación de Gaspar Silveira Malaver
