El primer anillo de la NBA para los Nuggets es la nueva cima que tiene entre ceja y ceja Stan Kroenke, propietario de los Nuggets y de otros equipos como el Arsenal de la Liga Premier inglesa o los Rams de Los Ángeles de la NFL y que ha construido un faraónico imperio deportivo no exento de polémicas.
Las Montañas Rocosas dominan el fondo del paisaje de Denver, la ciudad de “una milla de altura” —ya que se encuentra a 1,608 metros por encima del nivel del mar— y que, como el resto de Colorado, tiene a las cumbres nevadas como una de sus imágenes más reconocibles.
En Denver precisamente quiere ahora escalar una de sus cimas más codiciadas Stan Kroenke, el dueño de unos Nuggets que están disputando sus primeras Finales de la NBA y que sueñan con conquistar el primer anillo de su historia.
Tradicionalmente muy lejos de las potencias del Oeste, los Nuggets del genio serbio Nikola Jokic fueron los mejores de su conferencia este año en la temporada regular y llegaron a su duelo con los Miami Heat lanzados tras barrer (4-0) a los Lakers de Los Ángeles del “Rey” LeBron James.
Un líder ideal
Quizá el equipo de la NBA de Denver no está acostumbrado a ganar, pero quien sí está habituado a levantar los brazos en señal de victoria es su propietario.
Con una fortuna estimada de 12,900 millones de dólares, según la revista Forbes, Kroenke es un magnate del mundo inmobiliario que también se ha especializado en la compra y gestión de equipos.
Junto a los Nuggets de la NBA, bajo el abrigo de su corporación es también el dueño de los Rams de Los Ángeles (NFL), los Colorado Rapids (MLS), los Colorado Avalanche (NHL) o el Arsenal (Premier League), por mencionar solo algunos de sus conjuntos.
Las Grandes Ligas de béisbol es la única competencia importante de Estados Unidos que no tiene a un equipo de Kroenke.
Gran parte de su imperio inmobiliario, de acuerdo al perfil de Forbes, se encuentra en las superficies comerciales cercanas a las tiendas de Walmart.
Todo queda en casa de los Kroenke, ya que el dueño de los Nuggets, de 75 años, está casado con Ann Walton Kroenke, una de las herederas de Walmart (es hija del cofundador de ese gigante del comercio Bud Walton).
Al margen de la enorme cuenta bancaria de su esposo, Ann Walton Kroenke tiene unos 8,900 millones de dólares.
Poco dado a dejarse ver ante los micrófonos de los medios, Stan Kroenke alcanzó la cúspide —hasta ahora— de su trayectoria deportiva con el Super Bowl de 2022 que se llevaron los Rams ante los Bengalíes de Cincinnati.
Fue una noche perfecta para Kroenke ya que esa final de la NFL se disputó en el SoFi Stadium, el asombroso y sobrecogedor estadio que construyó en Los Ángeles y que costó 5,000 millones de dólares.
Kroenke también celebró en 2022 la Stanley Cup de la NHL para sus Colorado Avalanche por lo que un anillo de la NBA para los Nuggets sería la guinda ideal.
Mientras que en los Rams se ha caracterizado por un “todo o nada” con el objetivo —conseguido— de ganar el Super Bowl (ahí está por ejemplo el ambicioso traspaso por el quarterback Matthew Stafford), en la NBA ha optado por un proyecto paciente, cocinado a fuego lento y que ha ido ganando peso año tras año.
Con Mike Malone a los mandos, el equipo encabezado por Jokic lleva cinco años seguidos clasificándose para los playoff, tiene a un espléndido segundo espada como Jamal Murray y cuenta con una estructura muy completa y sólida con jugadores como Kentavious Caldwell-Pope, Aaron Gordon o Michael Porter Jr.
Pero no todo ha sido un feliz y apacible descenso esquiando para Kroenke en los negocios deportivos.
Múltiples controversias han acompañado sus proyectos, especialmente en la NFL con el polémico traslado en 2016 de los Rams de San Luis a Los Ángeles.
Tras un muy comentado y mediático enfrentamiento con las autoridades de San Luis, una mudanza dando un portazo y sin acuerdo entre las partes y una denuncia de por medio, la NFL y los Rams aceptaron en 2021 pagar unos 800 millones de dólares a la ciudad de Misuri para evitar un juicio que podría haberse convertido en un enorme escándalo.— EFE
