El sóftbol mexicano está de luto. Con el fallecimiento del ingeniero Jorge Cruz Beauregard, miembro del Salón de la Fama del Sóftbol Mexicano, se cerró una página destacada del deporte de la pelota suave.

El deceso ocurrió la tarde de ayer martes en Mérida. Cruz Beauregard, nacido en Ciudad de México, pero radicado en Yucatán desde décadas atrás, tenía 89 años al fallecer.

Su hoja de vida en el deporte, compaginada con su labor como ingeniero civil por la UNAM, fue exitosa en el sóftbol.  Casado con María Teresa Canto Romero, tuvo tres hijos, Jorge, Andrés y Carlos, que destacaron en el deporte. Andrés fue destacado lanzador de Liga Mexicana.

Trayectoria de Jorge Cruz Beauregard en el sóftbol

Se inició en este deporte en 1948 y dijo adiós a la pelota grande en 2014, construyendo una larga estela de triunfos como uno de los lanzadores más dominantes en México.

Fueron 66 años en que vio acción en los diamantes, jugando en el país y en el extranjero. Acumuló más de 700 partidos ganados en diferentes ligas, en la capital del país primero, y en Yucatán, en los últimos 30 años.

El sóftbol está de luto por la muerte de Jorge Cruz Beauregard

En tres décadas en Ciudad de México logró, entre otros, seis juegos sin hit ni carrera, sumando récords, además, de 38 entradas seguidas sin tolerar anotaciones y 42 y un tercio sin carrera limpia, en 1958, año en que tuvo un partido de siete entradas con 18 ponches.

Jorge Cruz Beauregard en el campeonato mundial de sóftbol

En 1966 acudió al Campeonato Mundial, pero no como lanzador, sino como receptor titular. México resultó subcampeón.

El 5 de febrero de 1990 fue entronizado en el Salón de la Fama de su deporte, y también fue parte de la primera generación del Salón de la Fama del Deporte Yucateco.

Desde que radicó en Mérida, su nombre era común de ver en cualquier liga local como lanzador y jugador regular. Incluso, una liga llevó su nombre durante muchos años.