El español Carlos Alcaraz se entrenó por segundo día en Wimbledon, con la ayuda de un “sparring” de la organización, e intensificando la sesión, respecto a los que se vio el viernes.
El murciano, que ha padecido un problema en el abductor por el que guardó cautela y no se entrenó en pista hasta el viernes, estuvo una hora y media sobre la pista 1 del Aorangi Park, acompañado por su equipo y por Adam Jones, 1,147 del ránking ATP.
Alcaraz ya escogió a Jones para su entrenamiento del viernes y repitió con el británico, con la diferencia de que esta vez entrenaron durante media hora más.
Con esto, Alcaraz da un paso adelante en la preparación de Wimbledon, torneo al que llega tras conquistar su primer título sobre hierba, en Queen’s, y tras varios días de dudas, con el problema en el abductor y la cancelación de los dos partidos de exhibición que tenía programados en Hurlingham.
Desde su equipo han apuntado que la cautela para retornar a los entrenamientos se debe al suficiente rodaje conseguido en Queen’s y a la no necesidad de forzar para llegar en las mejores condiciones posibles al tercer Grand Slam del año.
El murciano, primer cabeza de serie, debutará el martes contra el francés Jeremy Chardy.
La guerra, a un lado
Antes de escuchar las preguntas de los reporteros en su sesión de prensa ayer antes de Wimbledon, la bielorrusa Aryna Sabalenka advirtió que solo hablaría sobre su deporte y no la guerra en Ucrania, que se convirtió en una tema de polémica para la bielorrusa durante el anterior torneo de Grand Slam.
“Me gustaría decirles que no voy a hablar de política. Estoy aquí para hablar de tenis. Por favor respeten”, le dijo Sabalenka a los reporteros. “Si tienen alguna pregunta política, le pueden preguntar a la WTA o al torneo. Les pueden enviar la transcripción de mis respuestas en los torneos previos”.
La segunda cabeza de serie en el All England Club es una de las grandes favoritas al título. Ganó el Abierto de Australia en enero y alcanzó las semifinales en el Abierto de Francia en junio.—AP
