No cabía de emociones Patricio Salas Quintal tras su estreno en la Liga MX. Cuando decidió irse al Pachuca hace cinco años, siendo un adolescente, tenía como meta original llegar a Primera División.
“Estoy muy emocionado, pero esto es solo el inicio. Hay que seguir trabajando y cada día será más grande el esfuerzo”, dijo el ariete de 19 años, que en el juego del sábado pasado, en el Estadio Azteca, entró de cambio por el colombiano Julián Quiñones en el minuto 90 del partido ante Puebla.
Aunque fueron unos minutos, Salas Quintal se hizo parte de la historia del fútbol yucateco, al convertirse en el cuarto jugador del Estado que viste la playera del América. El primero fue Carlos Iturralde Rivero, luego Carlos Rosel Bermont y más reciente Henry Martín Mex.
Es igual el número 16 de los nacidos en Yucatán que debuta en el máximo circuito.
Patricio, cuyos inicios se dieron en el fútbol montejista, tuvo su primer contacto con el balompié formal en el Pachuca, pero el año pasado quedó libre y lo tomó el América.
Hace un par de semanas marcó dos goles con el equipo Sub-23 y para el juego ante Puebla el cuerpo técnico que encabeza el brasileño André Jardine decidió incluirlo en la convocatoria.
Patricio comenzó a calentar desde el arranque de la segunda mitad. Con el 214 en los dorsales, fue llamado para sustituir al colombiano Quiñones cuando estaba por expirar el tiempo reglamentario.
Su madre, Xiomara Quintal Gordillo, estaba entre los miles de aficionados presentes en el coloso de Santa Úrsula y externó igual sus emociones por el debut de su hijo, externando que es el premio al sacrificio de Patricio y de todos en su entorno.
Patricio comentó que los cinco minutos que jugó (el silbatazo final llegó a los 95) le motivarán para ir adelante. “Vamos a trabajar más fuerte”, dijo.— Gaspar Silveira
