Primero fueron las lesiones del receptor Deebo Samuel y el estelar tackle Trent Williams. Luego llegaron las primeras dos derrotas en la temporada regular. Al final siguen las dudas.
Ahora, la lista de problemas de los 49’s de San Francisco se hace un poco más larga con la posible ausencia del quarterback Brock Purdy por una conmoción.
Los Bengalíes van en la dirección opuesta.
Luego de comenzar en 0-2, sortear las interrogantes sobre la salud del pasador Joe Burrow y sobrevivir a una defensiva porosa, Cincinnati ha ganado tres de sus últimos cuatro compromisos y ha dado muestras que puede ser el mismo equipo que llegó a las últimas dos finales de Conferencia.
El duelo del domingo en San Francisco permitiría que estos equipos conozcan su verdadera identidad.
La temporada anterior los Bengalíes se convirtieron en el primer equipo desde 2018 en acceder a la postemporada después de iniciar con marca de 0-2. El cambio drástico se dio justo después de su semana de descanso, de donde salieron para ganar los siguientes siete compromisos y llegar hasta la antesala del Super Bowl. Ahora, las huestes del coach Zac Taylor pretenden repetir el truco, ante un equipo frente al que Cincinnati perdió dos veces el gran partido (1982 y 1989).
Con la disponibilidad de Purdy en duda, San Francisco necesita más que nunca de su defensiva ante unos Bengalíes que parecen haber encontrado su ritmo.
Luego de que Burrow se ausentó de gran parte de la pretemporada por una lesión en la pantorrilla e inició el calendario regular con claras molestias, los Bengals anotaron apenas 49 puntos en sus primeros cuatro compromisos, dos menos de los que han sumado en sus últimos dos partidos.— AP
