El maestro Eloy Cavazos lanzó interesante propuesta de una corrida o festival a beneficio de los damnificados por el huracán “Otis” en la costa de Guerrero
El maestro Eloy Cavazos lanzó interesante propuesta de una corrida o festival a beneficio de los damnificados por el huracán “Otis” en la costa de Guerrero

Amigos aficionados…

Los toros han sido y son una liturgia.

Los que practican o son seguidores de la fiesta de los toros saben que hay una serie de rituales, de supersticiones y, también, de puntos a respetar dentro y fuera de los ruedos.

La vida está en juego siempre y eso hace que todo sea con verdad absoluta. El que se planta ante el toro, está preparado para todo, o debe de estarlo. Hay quienes dicen que “hay una tarde en la que estarás dispuesto a morir”. Hay toreros que piensan que eso es todas las veces que salgas al ruedo.

Por ello, cuando el torero sale de su habitación, tras el ritual de vestirse de luces, enciende su vela o veladora ante su altar lleno de estampillas o imágenes religiosas, que son tesoros personales y obsequios de personas apreciadas. Y no se apaga sino hasta que el torero regresa sano y salvo al cuarto. Si el Señor lo decide, vuelve el torero por su propio pie. Me ha tocado ver algunas veces esta parte de una jornada de toros y vaya que es impresionante.

Los toreros, en su gran mayoría, son conocidos por su don de gente, particularmente los de la vieja guardia. Por ello, fue bien recibida la intención del maestro Eloy Cavazos de proponer que se reabra la Plaza México para un festival benéfico, con carácter de urgencia, a favor de los damnificados del huracán “Otis”, que causó graves daños en Guerrero.

Muchas veces gente retirada propone organizar estos festivales o, también, corridas de toros formales. Como apunta Eloy, retirado hace casi dos décadas, “estoy seguro que muchas figuras, de México, España y todos los países taurinos, se sumarían a esta iniciativa. La fiesta de toros siempre ha sido un espectáculo altruista con quienes lo han necesitado, por ello lanzo ya esta convocatoria en la que primero se debe tener el apoyo de las autoridades al pueblo y nosotros nos encargamos del resto”. No hay duda.

Viene a la mente una tarde benéfica: 5 de abril de 1986, en Las Ventas de Madrid, donde se unieron los toreros para ayudar a las víctimas de la erupción del volcán Nevado del Ruiz en Colombia. Actuaron, entre otros, Antoñete, Palomo Linares, “El Cordobés” y un adolescente de 15 años que emergía de la Escuela de Tauromaquia de Madrid al que apodaban “Joselito”. El chaval causó locura ante la plaza a reventar. Hubo éxito financiero para el beneficio de ese desastre natural y éxito artístico, torero, por lo hecho por los figurones y por el que sería más tarde figura, José Miguel Arroyo.

Muy buena la idea del matador Eloy. Imaginamos que se sumarían grandes figuras de España que son tan queridos en México, no sé, tal vez Enrique Ponce, “El Juli”, que se retiraron hace poco, y por qué no, José Tomás, quien ya actuó en una de este tipo, el 12 de diciembre de 2017, en la Corrida Guadalupana a beneficio de los damnificados por los sismos.

La convocatoria en el coso de la avenida Insurgentes fue apabullante, en un día muy especial para un México devoto con la Virgen Morena, y con un cartel de tronío (Tomás, Hermoso de Mendoza y José Mari Manzanares, con los mexicanos Joselito y Los Adame y “El Payo”).

Que la luz de la esperanza siga encendida siempre. Que los toreros regresen sanos a la habitación a completar el ritual que se inicia cuando comienzan a vestirse, y que puedan seguir dándose hombres tan valiosos como Eloy Cavazos que alcen la mano para decir: “Yo apoyo”. Gaspar Silveira

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