No siempre el partido mejor jugado deja satisfechos a los equipos, como ocurrió con los Venados FC, que tras 85 minutos para el olvido, pudieron venir de atrás con una reacción que les dejó en boca de todos en la Liga de Expansión.
Y para Rafael Fernández, director técnico de los ciervos, además la victoria ante los Correcaminos fue una bocanada de aire puro porque les permitió salir con tres puntos en el duelo de la fecha seis de la Liga de Expansión.
Los ciervos estaban abajo 3-1 y no se veía cómo sacar el empate, pero dos goles de Luciano Necaqueur, en el 86 y 88, permitieron el empate, y luego sobre el tiempo Mauro Guadarrama puso la guinda a una noche que era de pesadilla y terminó con fiesta, incluso en el vestidor.
El estratega reconoció que esos cinco minutos del final del segundo tiempo fueron tan importantes como los otros cuatro encuentros que han disputado en el calendario, llenos de intensidad, simplemente que, en esta ocasión, fueron factor para conseguir unidades importantes en el certamen.
“El equipo demostró garra, valentía y mucho pundonor, el marcador lo teníamos adverso, era un 3-1 difícil de remontar, pero se logró el objetivo y estoy orgulloso”, dijo el entrenador.
Fernández expresó que durante los primeros minutos se pudieron acomodar, pero después de la anotación de los tamaulipecos el equipo local se desdibujó y fue cuando se perdió el control.
Indico que el partido de ayer, la realidad fue un partido “super jodi…”, por el mal funcionamiento del plantel en el primer tiempo, pero en el complemento en su afán de buscar el empate cometieron errores graves, pero que al final quedaron a un lado por el triunfo, pero para él, son errores que tienen que corregirse.
“Esperemos que sea un parte aguas para jugar bien. No se trata de siempre jugar bien, sino de ganar, hoy ganamos. No fue el mejor funcionamiento, pero el equipo supo ganar. De otros partidos me gustó el funcionamiento y no ganamos”.
Aseguró que esto no cambia nada, pues fue solo un buen resultado, ahora se tiene que seguir trabajando, pues el martes próximo estarán recibiendo al campeón del torneo, el Tapatío, que igual no ha tenido un inicio alentador y eso lo vuelve más peligroso.— Gaspar Silveira
