Sergio “Checo” Pérez tiene sentimientos encontrados. Por un lado, es consciente de que no rindió de la mejor manera en el Gran Premio de Japón al abandonar en dos ocasiones la carrera.

Por otra parte, en el Circuito de Suzuka, el piloto mexicano consiguió su segundo Campeonato Mundial de Constructores con Red Bull.

El tapatío podría seguir de capa caída, ya que podría ser suspendido de la Fórmula 1 si protagoniza otro accidente sobre la pista.

El miembro de la escudería austriaca registra 7 puntos de infracciones, pero si alcanza 12 se perdería uno de los próximos Grandes Premios que le restan a la temporada 2023. Además, su Superlicencia (necesaria para conducir) quedaría inhabilitada indefinidamente.

“Checo” Pérez tendrá que mejorar su rendimiento durante las próximas carreras, pero también deberá enfocarse en no cometer más infracciones para no ser castigado. El miembro de Red Bull no dudó en reconocer que no tuvo su mejor actuación en la última carrera.

“Fue simplemente un fin de semana desastroso. Todo empezó en la curva 1, con una salida realmente mala”. 

Red Bull gana su sexto título de constructores

La mala carrera del piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez se combinó con otro triunfo del neerlandés Max Verstappen, para darle a Red Bull Racing otro título de constructores.

Mientras Max se acerca cada vez más a su tercer título de Fórmula 1, la escudería austriaca puede celebrar por sexta ocasión la obtención del campeonato de constructores.

Una marca que les mantiene como el sexto equipo más laureado en dicha clasificación en toda la historia, a tan sólo uno de los que logró el equipo Lotus (1963, 1965, 1968, 1970, 1972, 1973 y 1978).