Los Diablos Rojos del México han dado dos grandes golpes en la pelota mexicana. Después de anunciar la llegada de los Yanquis de Nueva York al Estadio Alfredo Harp Helú, para disputar una serie de dos juegos de preparación a finales de este mes, los pingos rompieron el mercado anunciando la contratación del exligamayorista Robinson Canó. En su dugout ya hay expectación y ansiedad.
Jorge del Valle, gerente deportivo de los Diablos Rojos, aseguró que la organización buscaba dar un golpe mediático con la contratación del segunda base que marcó historia, entre otros equipos, con los Bombarderos del Bronx.
“Lo primero que queríamos era dar un ‘bombazo’ en el mercado, queremos ser protagonistas. Segundo, era encontrar un liderazgo positivo, y Robinson viene a eso. Él viene a ganar un campeonato, y eso es lo que le enamoró de este proyecto: Un equipo ganador, un equipo importante”, enfatizó. Además, el gerente de la escuadra escarlata habló de la serie contra los Yanquis, asegurando que espera que estos partidos catapulten a los Diablos Rojos y al Harp Helú a contar con más juegos de temporada regular de Las Mayores.
“No nada más es traer a un equipo como los Yanquis, es hacer que los demás volteen. En un momento, puede ser Dodgers, Boston, Mets. Este juego es de más de un año de trabajo. Creo que algo puede pasar por estos juegos. Esta oportunidad es un regalo para el béisbol mexicano”, expresó el directivo.
Diez años han pasado desde el más reciente título de los escarlata.
Ve mucho nivel
Robinson Canó, quien conectó 335 jonrones en las Grandes Ligas, aseguró que la LMB tiene más nivel que la de su país, que transcurre en el invierno.
“En invierno se juegan menos partido que aquí. La LMB es más difícil porque al ser una temporada más larga, tienes más viajes. En Dominicana solo hay seis equipos, a veces te enfrentas dos veces en la misma semana a los mismos rivales”, explicó en su presentación con los Diablos Rojos del México, la novena más ganadora de la LMB con 16 títulos.
Canó señaló el interés que tuvieron los directivos del equipo, algunos de los cuales se trasladaron a Miami en la Serie del Caribe pasada para negociar cara a cara.
“Antes habían de elegir a Diablos otros equipos querían firmarme, pero no hubo un interés real como el de Diablos, que viajaron a Miami para hablar conmigo. Vengo aquí para ganar, es el mensaje que le quiero mandar a fanaticada”, comentó el ocho veces seleccionado al Juego de Estrellas de las Grandes Ligas.
Canó emulará a su padre, quien en 1991 fue lanzador de los Diablos Rojos.
Es posible que Canó juegue su primer partido ante sus aficionados en el Estadio Alfredo Harp de Ciudad de México el próximo domingo 24 de marzo ante los Yanquis, en el primer juego de dos de una serie de exhibición.
“Ante los Yanquis será una serie de ensueño. Nunca me imaginé enfrentar a los Yanquis fuera de Estados Unidos”, sentenció Canó.— EL UNIVERSAL Y EFE
