El anuncio de la llegada de Trevor Bauer para los Diablos Rojos del México, que ya tenían a Robinson Canó, hizo que se moviera el pandero en otros equipos de la Liga Mexicana.

Ayer volvió a sonar que Didi Gregorius, la principal figura de la temporada pasada, regresará a los Algodoneros del Unión Laguna, a los que dejó para irse a las Ligas Menores con los Marineros de Seattle, que, empero, nunca lo subieron al Gran Circo.

Varios portales difundieron ayer que el nativo de Países Bajos ya acordó todo para volver a la novena de la Comarca Lagunera.

El caso de Bauer es tema de plática. Y es que, de acuerdo con BeisbolPuro, que dirige Roberto Espinoza, su llegada a la Liga Mexicana no fue solamente un asunto de los Diablos Rojos.

El presidente ejecutivo de los pingos, Othón Díaz, le dijo a la agencia AP que la Liga Mexicana realizó una votación entre los dueños de equipos para decidir si jugadores como Bauer podrían ser contratados en LMB. El caso de Bauer es que llega con un expediente de problemas extra deportivos (violencia contra una mujer).

UN TEMA que causa dolores de cabeza en la Liga Mexicana son los estadios de algunos equipos, casos como los Leones, que andan aligerando su casa en Kanasín. Ayer se dio a conocer que los Conspiradores de Querétaro, que debutan este año, no abrirán la temporada en su parque porque no estará listo para la fecha programada, el 16 de abril. Su presidente Francisco Orozco dijo que serán locales administrativos en Puebla, ante los Pericos, y su primera serie la disputarán a puerta cerrada. Será ante los Leones, el 26 de abril, cuando estrenen su casa.— Gaspar Silveira Malaver

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