Los Venados aprendieron a ganar no siendo los favoritos. Ahora, respetados por su posición de la tabla, deben hacerlo estando obligados.
Rafael Fernández, entrenador de los yucatecos, reconoció que los Cimarrones les complicaron demasiado anteanoche en el Estadio Olímpico “Carlos Iturralde Rivero”, pues es un equipo “que tiene muy dominado su sistema de juego”.
“Nos faltaron varias cosas; lo principal son los goles, nos faltó profundidad y nos costó mucho combatir a un equipo que tiene un sistema muy dominado”, comentó Fernández en la rueda de prensa posterior al encuentro. “Tuvimos por ahí una oportunidad, pero nos desordenamos y perdimos el control. Debimos ser mucho más agresivos y profundos”.
Ya viene la recta final de la temporada, por lo que es necesario recuperar lesionados y sobre todo seguir con resultados positivos porque lo importante es lo que se hace en la liguilla.
Ante esto, Fernández señaló que “hay amargura” en el plantel, sobre todo por no haber podido sacar el resultado ante Cimarrones.
“Hay amargura. Son personas, profesionales, entrenan muy duro. Hay que saber gestionar las emociones. Sabemos que dependemos de todos, bajamos cargas, viajamos el viernes (hoy) y es muy importante independientemente del resultado hay dos salidas complejas ante rivales de calidad”, comentó el entrenador.
Y es que vienen dos partidos para el líder de la Liga de Expansión. Primero visitan mañana a los Correcaminos de la UAT y después, el jueves 28, también como visitantes, se miden con el último de la tabla general, el Atlético Morelia.
“La liga es competitiva, está muy cerrada. Alebrijes nos complicó mucho, pudimos al final resolverlo. Vamos a enfrentar esto muchas veces, pero si queremos alcanzar nuestros objetivos debemos dejar del análisis a un lado y traer los tres puntos. El grupo sabe que para lo que queremos tenemos que sacar otros resultados (no el empate)”, concluyó.— M.A.C.L
