“Lo hemos platicado muchas veces: el que se esfuerza tiene su recompensa y estos muchachos lo lograron”, afirma Víctor “Kisho” Medina, coach yucateco, refiriéndose al trabajo que realizaron Arif Loret de Mola Valencia y Carlos Zurita Villalobos, quienes fueron convocados para ser parte del equipo mexicano que participará la siguiente semana en la Elite Cup Internacional de Baloncesto en Valencia, España.
Los dos chicos, de 18 años, lo saben bien, y han dedicado largas horas para prepararse para esta oportunidad de oro. La Elite Cup es un torneo en el que participan selecciones de varios países, todos con la oportunidad de ser visoreados por scouts de equipos de Europa, donde se juega un baloncesto de muy alto nivel, desde antes de llegar al profesionalismo.
En 2023 se realizó el Torneo Nacional Elite en Saltillo, Coahuila, donde fueron visoreados para formar el equipo que representara a México en el torneo de Valencia del 29 al 31 de marzo. Tendrán una concentración a partir del 26 con los jóvenes de otros estados, a cargo del coach Uriel Segura, director del Vcomplex Saltillo.
Durante una visita y una interesante charla realizada en el Co Working del edificio central del Diario, tanto Arif como Carlos, así como sus madres y el entrenador, expresaron su beneplácito por estar en la convocatoria nacional de este certamen de invitación.
“Todo esto ha sido parte de un largo trabajo, de jugar al básquetbol con mucha dedicación, bien enfocados en lo que queremos lograr”, dijo Arif, quien cursa el segundo año de preparatoria en el Colegio Educación y Patria, y quien además fue durante muchos años practicante y competidor de tae kwon do.
Pero el baloncesto, además, les ha permitido enfocarlo como un estilo de vida que marca diferencias.
“Aprendes a ver las cosas de otra manera, a esforzarte, sabes que las cosas no serán iguales si haces lo mismo que todos hacen”, detalla Carlos, quien se dedicó al baloncesto en forma viendo jugar a su padre. “Y me gustó tanto, que ahora no dejamos de pensar en eso: básquetbol”.
“Kisho” Medina destaca un factor clave de ambos seleccionados: “Los entrenamientos deben de ser fuertes, lo que aprendan acá van a tener que ponerlo en práctica allá, pero también van a seguir tomando conocimientos a todos los torneos y escuelas a donde vayan. Y mucho tiene que ver la disciplina”.
La conducta, como apunta el entrenador de la Uady, Nereo de Progreso (Circuito Yucateco de Baloncesto) y del Club Felinos, será fundamental porque los dos elegidos para la Elite Cup de Valencia tienen principios que están apegados a la familia, a los valores esenciales para un buen desempeño.
Su actividad escolar, por ejemplo, les tiene bien marcados los caminos a seguir. Hay una exigencia en el seno familiar que les hace “cuadrarse” para que pueda haber una paridad en todo: los estudios tienen que ir de la mano con el deporte.
“Debe haber tiempo para todo, solo es saber aplicar bien las cosas”, comenta la señora Lourdes Amalia Valencia Calderón, madre de Arif Antonio.
Admirador de Stephen Curry, Arif es movedor de bola y acaba de debutar con los Langosteros de San Felipe en el CYBA, siendo uno de los más jóvenes jugadores que tiene ese circuito semiprofesional, que ha tenido un auge grande en los últimos años. “Yo sé que poco a poco, paso a paso, podré llegar a otras metas, siempre que me las proponga”, expresa.
Y todo lo que están viviendo quieren que deje una huella. Carlos, poste y cuyo jugador referente es Anthony Edwards, cree que “si un niño quiere hacer deporte, que lo haga, y poco a poco va a ir tomándole gusto, se va a identificar con el juego. Lo que nosotros estamos viviendo, ser convocados para un evento internacional, esperemos que sirva de ejemplo para otros muchachos”.
Y esa es la misión que van llevando: sembrar. Ahora les está tocando aprender, pero algún día, con su juego, quieren llegar alto, pero también ser buenas personas. Los dos dejaron claro algo: sin el apoyo de sus familias, de sus entrenadores. “Gracias a ellos es que podemos hacer realidad este sueño de ir a otro país, a otro continente, a jugar básquetbol”, comenta Arif, mientras recorría el edificio del Diario, donde se entretuvieron un buen rato observando salones, fotos, las reliquias que son los antiguos equipos de edición. También dejaron varios minutos al desestrés jugando el jenga del Co Working.
Y Carlos remata diciendo que “todos ellos, nuestros padres, hacen muchos sacrificios para que podamos alcanzar estos objetivos”.— Gaspar Silveira Malaver




