En una noche en la que Vinícius Júnior era el foco de atención, dos adolescentes terminaron acaparando el espectáculo en Madrid.
Lamine Yamal y Endrick impresionaron con sus actuaciones en el empate 3-3 entre la selecciones de Brasil y España, en un amistoso denominado “Una misma piel”, con el que se buscó generar conciencia sobre la lucha contra el racismo, tras una serie de episodios en que los aficionados han insultado a Vinícius, el delantero del Madrid.
Brasil igualó con un penal convertido por Lucas Paquetá en los descuentos, después de que Rodri había dado la ventaja a España de penal a los 87’.
La Canarinha había reaccionado tras una desventaja de dos goles. Igualó Endrick, jugador de 17 años que milita con el Palmeiras y que será compañero de Vinícius en el Madrid.
La Roja fue liderada por Yamal, delantero de 16 años del Barcelona, quien participó en la generación de los tres goles y fue aclamado por el público en el Estadio Santiago Bernabéu cerca del final, cuando fue sustituido.
“Yamal y Endrick son dos jugadores que van a llegar al próximo Mundial con posibilidades de ser protagonistas y dar espectáculo”, vaticinó el técnico brasileño Dorival Júnior. “Los dos son de altísimo nivel, creo que esa cantera de jugadores que buscan el uno contra uno va mejorando cada vez más y es natural que estemos esperando su éxito. En un par de años quizá estén en la cumbre de ese proceso formativo”.
El encuentro amistoso se realizó un día después de que Vinícius rompió en llanto al hablar de los insultos racistas constantes que ha recibido en España. Manifestó su deseo de seguir jugando, pero prometió continuar su lucha.
Vinícius recibió aplausos sonoros a los 71 minutos, cuando fue reemplazado. El brasileño de 23 años fue capitán de la Selecao en el duelo de ayer.
“Ha sido un año difícil para él”, manifestó el estratega de Brasil. “Espero que (estas expresiones racistas”) no vuelvan a suceder y que él siga trabajando, mejorando y desarrollándose dentro de su club”.
Los jugadores brasileños ingresaron en el campo vistiendo chaquetas negras lanzadas por la Confederación Brasileña de Fútbol de cara al encuentro amistoso, con el mensaje “Una sola piel, una identidad”.
Acusado de provocar a aficionados y rivales, Vinícius se enfrascó en discusiones con algunos jugadores españoles, incluidos los que estaban en la banca tras abandonar el encuentro. Empujó por la espalda al zaguero Aymeric Laporte, en un momento en que las acciones se habían detenido.
“Quizá quería bailar”, escribió Laporte en la red social X, junto al vídeo del empujón y la declaración emitida el lunes por Vinícius, quien dijo que solo quería jugar.
Dura persecución
El encuentro fue pactado por dirigentes españoles y brasileños en medio del escándalo que siguió a los insultos racistas lanzados a Vinícius hace 10 meses en un juego de La Liga Española que el Madrid disputó en Valencia.
Muchos pensaron que aquellos hechos marcarían un parteaguas en la lucha contra el racismo en el fútbol español. Sin embargo, otra ola de abusos racistas contra Vinícius ocurrió hace apenas unos días.
Vinicius ha sido sujeto de insultos racistas en varias ocasiones desde hace seis años, cuando llegó a España. Dos capítulos más se presentaron en las semanas recientes, incluido uno en que algunos seguidores del Atlético de Madrid corearon “Vinícius chimpancé” antes de un partido y otro en que algunos aficionados del Barcelona habrían gritado “Muere, Vinícius”.
El futbolista se quejó el lunes sobre la falta de castigo para los autores de estas expresiones, y pidió ayuda de la FIFA, la UEFA y otros órganos en la lucha contra el racismo.— AP
