El Atlético La Paz sigue motivado. Y vaya que va en grande ese romance con el buen juego y los goles.
Anoche le hizo una travesura grande a unos irreconocibles Venados FC, los mejores casi en todo del Torneo Clausura 2024 de la Liga de Expansión, y tomó importante delantera en los cuartos de final, venciendo 3-1 a los yucatecos, que, en el último instante, tuvieron una bocanada de oxígeno con un pénalti.
El Estadio Guaycura todavía tenía el aroma del milagro del sábado pasado, cuando La Paz eliminó a Oaxaca con una remontada épica. Y ayer les faltó al respeto a unos Venados que, entre otras cosas, acusaron la falta de actividad oficial, pues por ser los líderes de la competencia, tuvieron descanso la primera semana.
Nada está definido, sin embargo, a pesar de que ese 3-1 puede resultar monumental. Los 90 minutos que el restan a esta llave tienen para escribir mucha historia.
Los Venados, por decir algo, no han perdido en su casa en los recientes 14 partidos, con saldo de 12 victorias y dos empates. Ese poder y fortaleza debe pesar para la vuelta, programada para el sábado a las 5 de la tarde en el Estadio Olímpico “Carlos Iturralde Rivero”.
Pero perder ayer, sin duda, les habrá dolido a los de Rafael Fernández Loperena, los amos y señores de la carretera en el Clausura. Los Venados no perdían un juego de visitante desde que Cancún FC los derrotó 2-1 viniendo de atrás, el 19 de noviembre de 2023, en los cuartos de final de un torneo Apertura que vio coronarse a las Iguanas. En este calendario, sumaron 18 puntos en calidad de visitante. Era una credencial de respeto.
El cuadro paceño tiene un jugador que es un demonio en el área rival, Ulises Jaimes, y el delantero que fue clave para matar a los Alebrijes con dos de tres goles esa noche, fue el que dio dolor de cabeza a los Venados, haciendo los primeros dos goles, uno en cada parte.
Era difícil para los astados ver eso, y empeoró casi al 90, cuando marcaron el 3-0.
Para fortuna de los Venados, apareció el penal pasados ya los cinco minutos de prórroga. Luciano Nequecaur lo firmó y fue para los ciervos lo único rescatable, pero vaya que puede pesar para la definición. No es lo mismo salir a pensar en dos, que en tres. Ahora les tocará hacer el milagro a los astados.— GASPAR SILVEIRA


