En un movimiento sorpresivo, México y Estados Unidos anunciaron su retiro de la contienda para albergar el Mundial Femenil 2027.
Los directivos de ambas federaciones confirmaron que en su lugar se centrarán en postularse para la edición del 2031, con el objetivo de ofrecer el Mundial más exitoso en la historia de este deporte.
La presidenta de la Federación Estadounidense, Cindy Parlow Cone, compartió su perspectiva sobre esta decisión: “Organizar un torneo de la Copa Mundial es una tarea enorme, y tener tiempo adicional para prepararnos nos permite maximizar su impacto en todo el mundo. Estoy orgullosa de nuestro compromiso de brindar experiencias equitativas para los jugadores, los fanáticos y todas nuestras partes interesadas. Cambiar nuestra candidatura nos permitirá organizar una Copa Mundial Femenina sin precedentes en 2031 que ayudará a crecer y elevar el nivel del fútbol femenino tanto aquí en casa como en todo el mundo”, explicó.
Por su parte, Ivar Sisniega, presidente ejecutivo de la Federación Mexicana, respaldó esta decisión y afirmó que el tiempo adicional será crucial para entregar la mejor edición en la historia del torneo: “Estamos totalmente comprometidos con la organización de una Copa Mundial Femenina histórica y memorable de la que se beneficiarán las jugadoras y los aficionados. Después de un análisis cuidadoso, creemos que trasladar nuestra candidatura a 2031 nos permitirá promover y preparar la Copa Mundial Femenina más exitosa de la historia”.
Sisniega también destacó que la experiencia adquirida durante la organización de la Copa del Mundo 2026 fortalecerá la candidatura para el Mundial de 2031.
