Bob Avellini, quarterback que llevó por primera vez a los Osos de Chicago a los playoffs en 1977, falleció a los 70 años tras una larga lucha contra el cáncer, informó el equipo ayer por la tarde.
“Bob era único en su clase, un competidor feroz y duro. Será mejor recordado por liderar a los Osos en una carrera improbable en 1977 hacia nuestra primera aparición en postemporada en la era del Super Bowl. Los vamos a extrañar”, fue el mensaje que publicó el equipo en sus redes sociales para recordar a su leyenda.
Avellini fue uno de los pilares en la construcción de los “Bears” que obtendrían su primer Super Bowl en la temporada de 1985.
El expasador nacido el 28 de agosto de 1953 fue seleccionado por Chicago en la sexta ronda del Draft de 1975, el mismo en el que los Osos eligieron en la primera ronda a Walter Payton, miembro del Salón de la Fama y considerado el mejor corredor en la historia de la NFL.
En 1977 guió a los Osos a sus primeros playoffs en la era del Super Bowl, que arrancó en 1967, al acumular nueve triunfos y cinco derrotas en el segundo lugar de la entonces llamada división Central, por debajo de los Vikingos de Minnesota.
En el juego de comodines de aquella campaña los Bears perdieron ante los Vaqueros de Dallas por 37-7.
Fue la mejor temporada del ex estrella de los Maryland Terrapins del fútbol colegial; pasó para 2,004 yardas, 11 anotaciones y 18 intercepciones.
El exmariscal de campo dejó Chicago en 1984, un año antes de que la franquicia ganara su primer trofeo Vince Lombardi, y firmó con los Jets de Nueva York, equipo en el que sólo jugó esa campaña. Cerró su carrera con los Vaqueros en 1986.
En su paso por la NFL pasó para 7,111 yardas, 33 anotaciones y 69 intercepciones en 73 juegos.
Luego de su retiro se convirtió en corredor de bienes raíces, pero varios negocios fallidos hicieron que se declarara en quiebra en 2012.
