Un incrédulo Pelayo Sánchez se alzó ayer con la victoria en la sexta etapa del Giro de Italia, mientras que Tadej Pocagar se mantuvo como líder general por quinto día consecutivo.
Sánchez superó a sus compañeros de fuga Julian Alaphilippe y Luke Plapp el un sprint al final de la ruta de 180 kilómetros (112 millas) entre Torre Del Lago Puccini — en las afueras de Viareggio — a Rapolano Terme.
El corredor del equipo Movistar no daba crédito a su triunfo, llevándose sus manos a su rostro. “No lo puedo creer”, indicó en reiteradas ocasiones al abrazarse con sus compañeros.
La primera victoria de Sánchez en un grand tour, en su debut en el Giro, se cristalizó apenas un año de su primer triunfo como profesional. “Es un sueño. “El año pasado me quedé cerca en la Vuelta y este año en el Giro era algo que iba a buscar durante toda la carrera, pero nunca pude imaginarme que llegaría tan pronto y de esta manera. Es una locura para mí”, señaló Sánchez.
Pogacar, el dos veces campeón del Tour de Francia, completó la etapa junto al pelotón para mantener su ventaja de 46 segundos sobre el galés Geraint Thomas y de 47 por delante del colombiano Daniel Martínez.
La séptima etapa tendrá el primero de los dos cronometradas individuales.
