Si el partido de ayer en Kanasín no se decidió antes de la entrada doce, fue porque los Leones de Yucatán no quisieron ganarlo.
Los melenudos estaban a tres autes de ganarlo 2-1 cuando el alto mando ordenó sacar al abridor cubano Odrisamer Despaigne. Las nuevas directrices del béisbol dicen que para eso está el cerrador: para la última entrada cuando hay ventaja que amerite salvamento.
Pero el cerrador de los melenudos en esta campaña, Jhon Romero, no ha estado fino en los últimos partidos. Las fieras ganaban 2-1 gracias a un jonrón de dos registros de Taylor Motter en la quinta entrada.
Y Romero perdió la ventaja. Un hit, una base y una carrera. Y adiós victoria en siete entradas.
Los Leones han pasado apuros para encontrar un relevista de cierre que sea como los que en años pasados se han distinguido en tener. Los de este año francamente no han respondido.
Comenzó la llovizna y también el suplicio para los Leones. Se fueron de 6-0 con corredores en posición de anotar y en total dejaron a 15 hombres en las bases. Dos veces tuvieron la casa llena y no pudieron timbrar, corrieron las bases mal.
Una larga lista de pifias, entre físicas y mentales.
Y también poca fortuna. En la sexta, con corredores en primera y segunda, el receptor conspirador tiró a la inicial tratando de pescar a José Peraza, pero el disparo fue malo, aunque se topó con el umpire, camino a la raya del derecho, y la bola quedó casi en las manos del inicialista. Y Tomo Otosaka, que estaba en segunda, se atoró en la antesala.
En la tercera entrada, José Peraza se fue al plato desde tercera, con un elevado de Yadir Drake al derecho, no profundo, pero sí digamos que “decente” como para llegar al plato, pero el corredor fue enfriado en la goma con gran tiro del patrullero Leonys Martin.
En la décima, con hombres en tercera y primera, Fabricio Macías rodó al campo corto. El short se “amantequilló”, pero alcanzó a controlar la pelota y pasó al camarero para forzar en segunda y cerrar milagrosamente la entrada.
Vaya circunstancia. Ese béisbol que a veces te da y si no aprovechas, luego te quita. También tocaron mal la pelota y las veces que tuvieron gente en base y recibieron luz verde para bateo libre, elevaron.
Era difícil salir avantes de esta forma, en que las cosas no salieron para nada.
Y gratificante será siempre ver a un yucateco lanzar. Anoche lo hizo Línder Castro Arjona, colgando tres ceros para los Conspiradores. Buena aparición la del originario de Xocchel ante el equipo de sus inicios.— Gaspar Silveira



