Los Leones de Yucatán salieron bien librados de Cancún, donde ganaron una serie que se les complicó de verdad, y se vinieron a casa sin una gota de lluvia que les moje.
Los melenudos, casi casi como el siempre recordado “Sistema Peralta”, vieron a los relevistas unir sus esfuerzos para dejar en cinco hits a los Tigres de Quintana Roo y derrotarlos 7-4, ayer en el Estadio “Beto Ávila” de Cancún.
Jugaron este tercer duelo de la serie muy temprano por la contingencia del huracán “Beryl”. Y con anuencia de la Liga Mexicana, Yucatán movió su próxima serie, ante Tabasco, que se pasó para sábado, juego sencillo, y domingo, doble juego, esto siempre que no haya daños que lamentar en Kanasín por el meteoro. Los Tigres se van a Ciudad de México para enfrentarse a los Diablos.
Los Leones cerraron una gira en que jugaron ocho partidos de nueve anunciados con números parejos (cuatro victorias, cuatro derrotas). Fue, en todos los encuentros, dificultades tras dificultades.
Ayer se pusieron 4-0, pero en el cierre de la tercera los Tigres se acercaron 4-3. Y ya no salió el abridor Elián Leyva en la cuarta. Todo quedó en manos de los relevistas y, usted sabe, eso a veces es ponerse la pistola en la sien. ¡Cuántos partidos no se han perdido por el bullpen!
Esta vez, de a poco en poco, no fue así. Darío Agrazal colgó dos ceros, luego Jesús Cruz, con varias cuentas pendientes, ponchó a los tres de la sexta; Alex Tovalín retiró en orden la séptima y Michael Boyle lo mismo hizo en la octava, llegando a una cadena de 17 retirados en fila. Notable tras todos los despapayes de días pasados.
En la novena, Arodis Vizcaíno tuvo problemas y le hicieron una carrera, pero no dio más libertades.
A la ofensiva, Yadir Drake batéo de 4-3, con un jonrón de dos carreras y tres impulsadas en total. Peloteros van, peloteros vienen, bateadores se apagan y bateadores resurgen, y el “Black Panther” siempre responde.
Las fieras se fueron de 15-3 con corredores en posición de anotar, pero lo que lograron batear fue bueno. Tomo Otosaka bateó dos hits y recibió tres bases, y José Peraza, Webster Rivas y Ángel Camacho dieron a dos neutrales. Las ganas de Camacho van mucho más arriba de las de otros que, simplemente, no terminan de despuntar.
La pausa por “Beryl” debe ayudar a los Leones, al menos por el largo viaje a tres plazas complicadas, dos ante pesos pesados (Puebla y Diablos) y otra ante el peor equipo de la Liga, que no fue nada fácil de doblegar.—Gaspar Silveira
