Ya cayó la primera. Quedan siete más.
China conquistó ayer su primera medalla de oro en los clavados de los Juegos Olímpicos, un inicio perfecto para la dupla conformada por Chang Yani y Chen Yiwen.
Potencia de los clavados durante décadas, China acaparó siete de las ocho medallas de oro del programa hace tres años en Tokio. Pero nunca ha podido completar la barrida dorada. Ese es su objetivo en París.
Las chinas se subieron a lo más alto del podio en el trampolín sincronizado de tres metros con una puntuación de 337.68 en cinco saltos. Fueron escoltadas por las estadounidenses Sarah Bacon y Kassidy Cook con 314.64 puntos para obtener la medalla de plata. El bronce fue para las británicas Yasmin Harper y Scarlett Mew Jensen con 302.28.
La misma pareja china se llevó el oro en los tres últimos campeonatos mundiales y eran las favoritas para consagrarse en París.
El público, con amplia presencia de aficionados de China que agitaban las banderas del país, coreó “jiayou” —“vamos”— cada vez que las chinas se aprestaban a ejecutar sus saltos.
La modalidad debutó en el programa olímpico en 2000, y China se ha coronado en seis de siete ediciones. Su única derrota fue en 2000. China se proclamó campeona hace tres años en Tokio con Shi Tingmao y Wang Han.
A partir de los Juegos de Los Ángeles 84, cuando China obtuvo su primer oro en clavados, ha ganado 47 de las 64 preseas de oro en la disciplina. También registra 23 de plata y 10 de bronce.
Y si se contabiliza desde Pekín 2008, China ha ganado 27 de 32 oros disputados en los Juegos.
La cifra promete incrementarse en París.
Dominio local
Se necesitó de Antoine Dupont y su status como el mejor jugador de su deporte para fulminar la supremacía de Fiyi en el rugby sevens olímpico, con lo que la anfitriona Francia vibró al ganar una medalla de oro en un estridente Stade de France.
Dupont anotó dos tries y logró otro más tras ser un reemplazo en la segunda mitad y Francia ganó un título muy codiciado, con una victoria por 28-7.
Fiyi nunca había perdido un partido de rugby sevens en los Juegos Olímpicos, con una racha de 17 partidos con victoria hasta la final.
Los campeones defensores anotaron primero, pero cuando Dupont entró al campo tras el medio tiempo, el revulsivo fue inmediato.
Antoine empezó la segunda mitad corriendo por la banda izquierda desde dentro de su propio campo y hasta el de Fiyi, antes de descargar un pase a Aaron Grandidier Nkanang para darle a Francia una ventaja de 14-7.
Los dos tries de Dupont al final del duelo fueron el gran colofón para los 69,000 aficionados en el estadio nacional.
El agresivo medio volante, o creador de juego, no estuvo en el torneo de las Seis Naciones y cambió su enfoque del formato tradicional de 15 a los 7 para tener su oportunidad única en la vida de ganar una medalla olímpica de oro en casa.
Campeona olímpica
Se le publicitó como una de las carreras más esperadas de los Juegos Olímpicos.
Pero Ariarne Titmus arrasó de principio a fin.
Titmus dejó muy atrás a Katie Ledecky en La Defense Arena para consagrarse campeona olímpica de los 400 metros libres.
Titmus, la estrella australiana que intimida con el apodo de “The Terminator”, propinó a Ledecky su segunda derrota seguida en la prueba que la estadounidense ganó en Río de Janeiro 2016.
“Mis piernas están algo cansadas, pero esencialmente me siento aliviada”, dijo ayer Titmus.—AP


