En una temporada en que todos hablan de Aaron Judge y Shohei Ohtani, Bobby Witt Jr. está teniendo una temporada de “MVP”.
El joven torpedero de los Reales de Kansas City, líder de bateo de las Grandes Ligas, tiene ventaja y desventaja de estar en un mercado pequeño. De un lado, puede jugar suelto, sin la presión de los medios que suele acabar con la carrera de muchos. Pero por el otro, con los números que tiene, sería la estrella de portadas de revistas y de los grandes periódicos.
Hijo de un exlanzador del mismo nombre, Bobby tiene apenas 24 años y ya es señalado como uno de los jugadores más completos de esta generación, un pelotero de los de “cinco herramientas”: velocidad, fuerza en los lanzamientos, fildeo, bateo promedio y bateo de poder.
Es el mejor en porcentaje actualmente (.345) y en hits totales (182), pero acumula 27 jonrones y 98 impulsadas, además de 27 bases robadas. Sólo las temporadas monstruosas que llevan Judge, con los Yanquis, y Ohtani, con los Dodgers, quizá la de Juan Soto con los mismos Bombarderos, se comparan con las de Witt, quien ahora disfruta un contrato de 11 años y 288 millones de dólares con los Reales.
En la Liga Americana, si no existiera Judge, el premio al “Más Valioso” sería, sin duda, de Witt Jr. este año.— Gaspar Silveira Malaver
