La línea para conseguir un autógrafo del mexicano Pato O’Ward en cada carrera de la IndyCar siempre da la vuelta y bloquea la entrada para otros pilotos y básicamente avergüenza a sus rivales.
Cuando el equipo Arrow McLaren Racing intenta dar información en la pista, los seguidores del piloto de 25 años se reúnen afuera del garage del equipo y son tan ruidosos que su compañero Alexander Rossi reconoció que tuvieron que poner fin a estas reuniones.
Entonces cuando la Nascar anunció esta semana que tendrá una carrera en Ciudad de México en 2025, los pilotos de la IndyCar se sorprendieron de que otra serie estadounidense los venció para ganarse un mercado que está deseoso de ver a su popular piloto.
“Creo que fue una decisión importante”, dijo el seis veces campeón de la IndyCar Scott Dixon. “No sé cómo sucedió”.
Tampoco O’Ward, originario de la ciudad de Monterrey y que lleva cinco temporadas completas en la serie para ganarse una gran afición en México, posiblemente sólo por detrás de Sergio Pérez, de la Fórmula Uno.
Aún así, fue la Nascar —con el mexicano Daniel Suárez— que competirá la próxima temporada en el Autódromo “Hermanos Rodríguez”.
O’Ward es el piloto de reserva de McLaren en la F1 y necesita seguridad para moverse en las pistas.
No porque esté en peligro, pero tras aventurarse con una cámara GoPro a las tribunas del estadio de 2022, dejó en claro que el pequeño piloto puede ser asediado por los aficionados.
Aun así, quiere competir frente a ellos y dado el acuerdo multianual de la Nascar con Ciudad de México, O’Ward no sabe si esto sucederá.
“Se nos adelantaron”, aseguró O’Ward.
“Creo fuertemente que no sólo llegamos tarde, pero creo que no hay mucho espacio en Ciudad de México. No sólo nos ganaron, si no que la IndyCar se quedó sin opciones. Necesitas entender que esta gente ahorra su dinero para estos eventos”.— AP
