Los Jefes de Kansas City dedicarán unos minutos hoy antes del inicio del partido inaugural de la temporada regular de la NFL, ante los Cuervos de Baltimore, para celebrar en su casa el triunfo en el Super Bowl LVIII.
Incluso algunos exjugadores acudirán al “Arrowhead Stadium” y el dueño del equipo, Clark Hunt, ayudará a izar el banderín conmemorativo del campeonato más reciente, hasta lo más alto del ala oeste del inmueble.
Difícilmente los Cuervos disfrutarán el espectáculo.
Kansas City los venció en la final de la Conferencia Americana hace apenas siete meses, privando al mariscal de campo Lamar Jackson y compañía de la oportunidad de jugar el encuentro por el título ante San Francisco.
Tras imponerse 25-22 a los 49’s, en el “Allegiant Stadium” de Las Vegas, los Jefes lograron su segundo título consecutivo, el tercero en un periodo de cinco años.
Ahora, el equipo comandado por Patrick Mahomes en los controles y por Andy Reid desde la banca intentará una hazaña nunca antes vista en la historia de la NFL: ganar tres Super Tazones de manera seguida.
Será la revancha entre dos titanes de la Conferencia Americana el partido que levantará el telón de la temporada regular de la NFL.
Hablan los Cuervos
Lamar Jackson, quarterback de Baltimore, afirmó que “cualquier partido en el que juegue siento que es una revancha”. “No importa contra quién juguemos, si lo hemos vencido o si nos venció en los años anteriores. Simplemente quiero ganar”, dijo el ganador del trofeo al Jugador Más Valioso de la NFL, la temporada pasada.
Sin embargo, cuando se mide con Kansas City suele perder. Jackson tiene marca de 1 victoria y 4 derrotas frente a su contraparte Patrick Mahomes. Ello incluye la derrota por 17-10 en enero, cuando Kansas City limitó a Baltimore a un gol de campo en los últimos tres cuartos.
Por su parte, el receptor Rashod Bateman, aseguró: “No buscamos vencer a nadie en particular, y estoy seguro de que ellos tampoco. Quiero decir: ellos nos derrotaron claramente la temporada pasada y siento que simplemente vamos a jugar de nuevo al fútbol americano el jueves por la noche”, dijo.
La inspiración de Baltimore podría ser una revancha ante los Jefes, un viaje al Super Bowl al final de la campaña o tan sólo silenciar a uno de los públicos más ruidosos de la NFL, mientras que para los anfitriones esa motivación está bastante clara: quieren hacer historia y tienen las armas para lograrlo.— AP
