Los Venados FC pasaron de vivir un partido para el olvido a un encuentro que, saldado con muy meritorio empate, estuvo a punto de ser una titánica victoria.
Abajo 2-0 en tres cuartos de partido, lograron dos goles en un abrir y cerrar de ojos para terminar igualando 2-2 ante el Tapatío, que pagó carísimo su exceso de confianza de creerse ganador ante un equipo que no se rindió.
Y es que el cuadro filial de las Chivas Rayadas de Guadalajara entró al juego de la fecha 9 como superlíder del Apertura 2024 de la Liga de Expansión, con una abrumadora andada en su casa, el Estadio Akron (tristemente vacío en un viernes de lluvia), donde incluso no le habían anotado gol y llevaba victorias en sus cuatro encuentros allí.
Tras un primer tiempo de alternativas, sin claro dominio, con lluvia, en el segundo los tapatíos se adelantaron a los 50 minutos con tanto de Gael García. El asedio local creció, pero fue hasta los 76’ que llegó el segundo, obra de Teun Wilke.
Se temió que los Venados no fueran capaces de reaccionar, pero de pronto explotaron y la lluvia se tornó en balde de agua helada para los líderes.
Primero, a los 79’, el canterano Erick Espinosa sacudió las redes para un 2-1 esperanzador (primer tanto admitido por Tapatío en casa), y a los 83’, Sleyther Lora no desaprovechó una oportunidad ante el arquero y lo venció para igualar el tanteador, ante la incredulidad de los rayados.
En el cierre, de ir y venir, los ciervos presionaron con todo. No hubo goles, pero sí importante sensación para los yucatecos en un partido que parecía perdido.
Los Venados llegaron a 11 puntos en la sexta posición de la tabla general; el Tapatío sigue en la cima con 21 unidades.
