El portugués Sergio Conceicao, nuevo entrenador del Milán, se olvidó ayer de su pasado como jugador del Ínter de Milán y aseguró que enfrentarse a su exequipo en la final de la Supercopa de Italia no le supone una carga adicional ya que encarará el partido como uno más.
Conceicao tuvo un inicio muy agitado al frente del banquillo rossoneri. Su primer rival fue el Juventus de Turín en las semifinales de este torneo que Italia trasladó a Arabia Saudita, y se llevó la victoria remontando con fortuna al equipo en el que juega su hijo Francisco para meterse en la final.
En este partido, en el que puede levantar su primer título, Conceicao se medirá a su pasado. Militó entre 2001 y 2003 en el conjunto neroazzurri, pero ahora defiende los colores del gran rival y no echa la mirada atrás con nostalgia.
“Tengo respeto por todos los equipos en los que jugué, pero para mí enfrentarme al Ínter es lo mismo que enfrentarme a cualquier otro equipo”, dijo, tajante, el estratega portugués.
El Milán que Conceicao heredó de su compatriota Paulo Fonseca estaba en un mal momento. Ahora, jugar la final de la Supercopa italiana puede suponer un cambio de rumbo.
El cuadro rojinegro ya se impuso en el derbi de Milán a principios de temporada y Conceicao quiere repetir ese resultado favorable para sumar su primer título tras solo una semana en el cargo.
“Pienso en mis jugadores, quiero preparar bien el partido para que sepan qué hacer en el campo. Dimos medio paso, ahora falta la otra mitad. La base debe ser la ambición y el hambre de ganar, esperemos que vaya bien, tenemos confianza, en medio de las dificultades suelen nacer cosas bonitas”, explicó Conciencao, en rueda de prensa.
Excompañeros y rivales
Sergio Conceicao y Simone Inzaghi, técnicos del Milán y del Ínter, respectivamente, formaron parte del mítico Lazio que ganó el “Scudetto” en el año 2000. Dos amigos que ahora pugnan por el primer título del año 2025.
El llamado “Derby della Modonnina” es siempre un partido especial por la rivalidad histórica entre los equipos de Milán.
El Ínter parte como favorito, pero el Milán llega con energía renovada tras la llegada de Conceicao. Lo que es seguro es el trofeo se quedará en esta ciudad.— EFE
