A Josh Allen, quarterback de los Bills de Buffalo, le encanta contar la historia de cómo se equivocó en lo que podría considerarse como el momento más destacado de la temporada en la NFL.
“La verdad es que me equivoqué completamente en la alerta”, dijo Allen sobre su indicación antes del centro, en cuarta oportunidad y dos desde la yarda 26 de Kansas City. Buffalo tenía en ese momento una ventaja de 23-21 con poco más de dos minutos restantes en la Semana 11 de la temporada regular.
Allen, de 1.96 metros y 107 kilos, requirió de 14 segundos para fingir un pase a su izquierda, girar y evaluar el campo antes de arrancar hacia su derecha y superar a dos defensores, así como esquivar el intento de Nazeeh Johnson por tomarlo de los tobillos. Un impacto del linebacker Nick Bolton lo hizo girar antes de prepararse para un choque con el safety Bryan Cook mientras ambos caían en la zona de anotación.
Con ello, Allen selló una victoria de 30-21 sobre los Jefes de Kansas City, que hasta entonces estaban invictos, en una escapada que ejemplifica cuánto ha evolucionado la posición de quarterback en la NFL, y cómo el jugador de hoy, amenazante por tierra y por aire, puede convertir un error en magnificencia.
Aunque la liga ha disfrutado de su cuota de corredores de élite, las finales de conferencia de esta temporada reflejan la llegada de una era del mariscales de campo dinámicos.
Allen enfrentará a Patrick Mahomes, de Kansas City, en la Conferencia Americana, y el novato Jayden Daniels, de Washington, se medirá con Jalen Hurts, de Filadelfia, en la Nacional. Los cuatro se combinaron para 2,359 yardas por tierra durante la campaña regular.
Las cifras han fluctuado a lo largo de los años. En 2021, los cuatro quarterbacks en las finales de conferencia se combinaron para 593 yardas. En 2014, Aaron Rodgers, Russell Wilson, Andrew Luck y Tom Brady sumaron 1,448.
En ningún momento esa cifra siquiera se había acercado a dos mil.
“Creo que esto se está convirtiendo en una parte necesaria de un joven quarterback que entra en la liga”, dijo Matt Ryan, ex mariscal de campo de los Halcones de Atlanta y actual analista de la NFL. “Es la dirección que tomó la liga. Y si miras a los cuatro chicos que quedan jugando ahora mismo, la movilidad es una parte grande, si no la principal, de lo que hacen”, afirmó Ryan en una entrevista.— AP
