• De Aguascalientes a la Mérida: abajo, Héctor Gutiérrez en un remate, y a la derecha, Joselito Adame, en unas zapopinas al segundo toro de su lote en la tarde del aniversario 96
  • 26 de Enero del 2025 :DEPORTES: Aspectos de la Corrida en la Plaza Mérida con los Toreros Sebastián Castela, Joselito Adame y Héctor Gutiérrez corrida de Aniversario de la Plaza Mérida en la Imagen .- Foto de José Valerio Caamal Balam
  • 26 de Enero del 2025 :DEPORTES: Aspectos de la Corrida en la Plaza Mérida con los Toreros Sebastián Castela, Joselito Adame y Héctor Gutiérrez corrida de Aniversario de la Plaza Mérida en la Imagen .- Foto de José Valerio Caamal Balam
  • 26 de Enero del 2025 :DEPORTES: Aspectos de la Corrida en la Plaza Mérida con los Toreros Sebastián Castela, Joselito Adame y Héctor Gutiérrez corrida de Aniversario de la Plaza Mérida en la Imagen .- Foto de José Valerio Caamal Balam
  • 26 de Enero del 2025 :DEPORTES: Aspectos de la Corrida en la Plaza Mérida con los Toreros Sebastián Castela, Joselito Adame y Héctor Gutiérrez corrida de Aniversario de la Plaza Mérida en la Imagen .- Foto de José Valerio Caamal Balam

No queda duda que, desde arriba, los precursores del templo principal de la tauromaquia del Sureste de México deben estar satisfechos de la decisión de construir una plaza de toros.

Porque, siendo honestos, pasados 96 años de aquel 27 de enero de 1929, la Plaza Mérida sigue tan sólida en sus cimientos y con los argumentos taurinos que se dejan ver en su arena.

Los carteles interesantes no son nada si no hay toros. Ayer, en el festejo adelantado del aniversario, se presentó una combinación grande, con dos figuras como Sebastián Castella y Joselito Adame, y un joven que anda picando piedra para llegar, Héctor Gutiérrez. No fue, para nada, un encierro de excelencia el de Bernaldo de Quirós que se lidió, pero, aceptó el mismo ganadero tras la corrida, “la corrida se dejó, tuvo toros”.

Ciertamente, tuvo toros el encierro y mucho interés la tarde, que pudo saldarse con salidas en hombros si Castella y Adame firman con el acero sus faenas.

Castella y Adame pisaron fuerte en la corrida del aniversario 96 cortando a una oreja por coleta, ante un aforo que rozó el lleno.

Del lote de seis toros, hubo astados que tuvieron notas importantes, destacando el segundo, de buen andar en la muleta, y el cuarto, en su conjunto.

Castella, con temple y mando, deleitó a los aficionados con un toreo muy profundo. El europeo está viviendo los mejores momentos de su trayectoria taurina, con un fondo muy bien estructurado y un concepto que, siempre ha dicho, tiene que gustarse primero para poder agradar a los públicos. Mala suerte la suya que al tirarse a matar al que abrió plaza fallara hasta tres veces porque la oreja la tenía ganada.

Adame cortó el primer trofeo al segundo de la tarde, un toro que, aunque tenía poca fuerza y no enseñó mucho con la capa, el de Aguascalientes lo mimó hasta sacarle una faena intensa con la tela roja. Muy basto en su quehacer Joselito. Luego de errar al primer viaje, esperando, dejó estocada completa y le dieron una oreja.

Tanto Castella como Adame pudieron llevarse a la bolsa el triunfo con su segundo toro. El francés inició su faena de muleta con un cambiado de espalda que fue de altos vuelos, y luego se entregó con todo, toreando tan cerca como pocos toreros hacen. Si mataba al primer vuelo pudo haberse consagrado, pero lo hizo hasta el segundo intento. El público pidió el trofeo, pero al toro ya se lo llevaban los monosabios cuando el juez de plaza sacó el pañuelo blanco.

Adame, con un repertorio amplio, salió a por todas con el quinto. Encantó José Guadalupe Adame con un quite por zapopinas, en el que casi llegó a los belfos del toro para provocar la embestida. Con la muleta lo que hizo fue provocar al toro una y otra vez. Pudo haberse rajado el torero ante el más rajado toro, pero no, le porfió y cuajó pases de derecha y de izquierda que, sin tanta belleza, sí encontraron el gusto del toreo, pero en gran parte por el sentimiento de querer hacerlo. En tres palabras: hizo al toro.

Tampoco se vio bien con el acero y perdió la que pudo ser su segunda salida en hombros de la temporada.

Con sus dos ejemplares Héctor Gutiérrez estuvo encimoso, intentando siempre. Había tenido dos triunfos grandes en la Mérida, pero en esta corrida de aniversario no le fue bien en el sorteo.

Interesante, se debe de decir, fue encontrarse en los tendidos a gente que por años y años se ha visto ir a los toros, pero igual muchos aficionados de nuevo cuño. Una sinergia fundamental porque la fiesta de los toros vivirá si los que se van dejan escuela y los que se quedan deciden prolongarla. Se siembra, como hicieron los señores Palomeque Pérez de Hermida en 1929 con la inauguración de la Plaza Mérida, y casi un siglo después, se sigue cosechando.

Y la fiesta brava es agradecida. El paseíllo tuvo un alto para brindar una ovación al doctor Armando Bolio Osés, que fue parte del equipo de la Mérida por cuatro décadas, y también por Valeriano Sauceda “Giraldés”, comunicador muy destacados del toreo mexicano.

Como dijera en algunos apuntes: si volviera a nacer, que el Señor nos permita ser aficionados a los toros. Y que la Mérida, y su público, perduren para estar tan alto como en casi una centuria.— Gaspar Silveira Malaver

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán