Alexander Isak anota el primer gol del Newcastle en la victoria 2-0 sobre el Arsenal, en la Copa de la Liga
Alexander Isak anota el primer gol del Newcastle en la victoria 2-0 sobre el Arsenal, en la Copa de la Liga

Entre los regalos que el portugués Cristiano Ronaldo recibió ayer por su 40 cumpleaños estuvo el cariño y apoyo de sus compatriotas, quienes lo consideran uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.

“Es un fuera de serie”, dijo Luís Grilo, vecino de 79 años del Bairro Alto de Lisboa, que recuerda especialmente un partido contra Suecia en 2013 en el que el delantero anotó un triplete que clasificó a su país para el Mundial de Brasil, que se celebró un año después.

Grilo, exluchador grecorromano que en su juventud fue campeón de Portugal y participó en tres Juegos Olímpicos, alabó el estilo “único” de Cristiano, y aseguró que lo que le distingue de otros deportistas de élite es su mentalidad: “Es un ganador, siempre quiere estar en lo más alto”, afirmó.

“Ronaldo nació para jugar al fútbol, si no no tendría tanta habilidad con la pelota. Pero está claro que en todo momento eligió esforzarse al máximo para llegar a donde está y, si lo logró, fue por eso”, agregó.

En opinión de Wilmar Barbossa, quien no se pierde un partido del actual ariete del Al-Nassr saudí desde su debut en 2002 con el Sporting de Portugal, su determinación y disciplina para cuidar su físico son un gran ejemplo para los más pequeños.

Barbossa (52 años), ve al exjugador del Manchester United, Real Madrid y Juventus como un mito del fútbol portugués “a la altura de lo que Pelé es para Brasil” y augura que, cuando decida colgar las botas, seguirá ligado al fútbol.

“Ya sea como dirigente en los despachos o incluso como un excelente entrenador, estoy seguro de que seguirá vinculado al equipo nacional y de que siempre estará en la memoria del pueblo portugués”, finalizó, segundos antes de recrear la conocida celebración del astro.

Luis Silva, encargado de una tienda de recuerdos de fútbol, indicó que la influencia de Ronaldo en su negocio es “enorme”, atribuyendo “siete u ocho” de cada diez ventas del comercio a los productos relacionados con el capitán de la selección portuguesa.

Entre réplicas de balones de oro, camisetas con el número “7” y ropa interior con las siglas CR7, Silva recordó emocionado la final de la Eurocopa de 2016, en la que Portugal se impuso 1-0 a Francia en el Stade de France, en París, para levantar su único título continental de los lusitanos hasta la fecha.

“Todavía se me ponen los pelos de punta viendo las imágenes de Cristiano levantando el trofeo aquel día”, señaló Silva, que opina que el delantero se retirará tras disputar el Mundial de 2026, dejando el futuro del combinado nacional “en buenas manos” (Joao Neves o Bernardo Silva).— EFE

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