Todo parecía estar alineándose perfectamente para el mexicano Jonathan Aranda en la primavera pasada.
Al llegar al campamento con la oportunidad de ganarse un lugar en el roster del día inaugural con las Rayas de Tampa Bay, Aranda tuvo un excelente Spring Training en el plato.
Estaba preparado para desempeñar un papel importante desde el principio, demostrando finalmente que podía convertir su dominio en Triple A en producción a nivel de Grandes Ligas.
La mañana del 19 de marzo, las Rayas le informaron que su arduo trabajo y paciencia serían recompensados: iba a iniciar la campaña con el club grande.
Luego, más tarde ese día, Aranda se lastimó el dedo anular derecho mientras realizaba una doble matanza durante una práctica. Estaba fracturado, lo que requirió una cirugía que lo mantuvo fuera del terreno durante un mes, detuvo todo el impulso que había construido y descarriló un año que no pudo salvar hasta septiembre.
“Era algo que estaba esperando con muchas ganas, así que fue frustrante”, comentó Aranda.
La misma oportunidad se presenta ante Aranda esta primavera, y parece igual de listo para aprovecharla. El bateador zurdo está teniendo un buen comienzo con el madero y parece estar en línea para desempeñar un papel importante para Tampa Bay esta temporada.
Las Rayas obtuvieron un cuarto año de opción de Ligas Menores para Aranda, pero su esperanza compartida es que no tengan que usarlo.
Tal como está construido actualmente el roster de Tampa Bay, Aranda podría ver mucho tiempo en la primera base (para darle al cubano Yandy Díaz más días de descanso como bateador designado) y algo de tiempo en segunda (detrás de Brandon Lowe) o tal vez como bateador designado.
Aranda comenzó en la intermedia en el empate 5-5 del domingo contra los Mellizos de Minnesota en el Hammond Stadium. Dijo que se siente cómodo en la intermedia y en la primera base, donde ha pasado la mayor parte de su tiempo en las Grandes Ligas, y que hizo de ambas una prioridad mientras jugaba béisbol de invierno en su natal México.
Una vez más, Jonathan Aranda espera destacar y establecerse en las Grandes Ligas. Si no fuera por la lesión del año pasado, podría haberlo hecho ya.
“Estábamos hablando de él anoche en la cena, que es una parte muy importante de nuestro equipo. Esa lesión descarriló su temporada”, reconoció el mánager Kevin Cash el domingo.
“Estaba en el equipo. Le habíamos dicho que sería parte del roster. Estaba bateando bien, probablemente con la mayor comodidad que ha tenido en el plato en el entrenamiento de primavera, relajado y haciendo lo que siempre ha demostrado que hace en las Ligas Menores o en Durham. Entonces, sucedió eso. No fue lo ideal”, agregó el manejador.
Sin embargo, no fue un año totalmente perdido. En sus últimos 20 juegos, Aranda bateó .269, con cinco jonrones y nueve carreras impulsadas. Se parecía mucho al bateador que posee una línea ofensiva de .316/en partes de tres campañas en Triple-A.
A pesar de toda la frustración que la temporada había traído hasta ese momento, se fue a su casa en Tijuana con una nota alta.
“Sé que soy capaz de poner los números que puse al final de la temporada anterior. Estaba muy contento con la oportunidad que me dieron, creo que demostré de lo que soy capaz de nuevo, y espero que ellos también lo hayan visto”, finalizó el tijuanense de 26 años.
Jonathan Aranda empezó a tambor batiente su actuación en el Spring Training. El tijuanense dio dos hits en tres oportunidades en el primer juego, el pasado 21 de febrero, de las Rayas de Tampa Bay que cayeron 4-0 ante los Yanquis de Nueva York, en el primer encuentro de pretemporada para ambos.
Aranda, en su primer turno contra el abridor Marcus Stroman dio un hit chocando la bola al jardín izquierdo, el primer imparable del mencionado encuentro.
Aranda, quien fue compañero del yucateco Manuel “Bolón” Rodríguez y el cubano radicado en Yucatán, Randy Arozarena, jugó durante el pasado invierno en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) con los Yaquis de Ciudad Obregón.
En 26 encuentros disputados conectó 29 imparables, seis de ellos jonrones, produjo 19 carreras y se estafó una base. Su participación finalizó en la postemporada y decidió no acudir a la Serie del Caribe en Mexicali.
