Al observar a los bateadores que lo siguen en el orden ofensivo de los Mets de Nueva York, el puertorriqueño Francisco Lindor, que no tendrá mucho tiempo de inactividad en las bases esta temporada, tiene la mente puesta en seguir elevando su cifra de robos de bases.

Los Mets añadieron a uno de los mejores bateadores del béisbol cuando firmaron al slugger dominicano Juan Soto con un contrato de 15 años y 765 millones en esta temporada baja.

Nueva York también logró retener a su propio agente libre, el inicialista Pete Alonso, quien conectó 34 jonrones el año pasado y ha promediado 40 cuadrangulares en las últimas tres campañas.

Sin embargo, Lindor sabe que su trabajo es embasarse. A veces, los grandes bates detrás de él se encargarán de moverlo por las bases y en otras ocasiones, él mismo contribuirá a ese proceso con su velocidad.

Lindor se estafó 29 bases en 2024, quedándose a poco de alcanzar su segunda temporada consecutiva con 30 jonrones y 30 estafas.

“Cuando intento robar, no lo hago para que me saquen, así que tengo que correr con inteligencia. Al final del día, mi meta es alcanzar el 90 por ciento, o más… el 95 por ciento de bases robadas. Voy a seguir haciendo mi juego y eligiendo mis momentos”, agregó el puertorriqueño.

Fue otro receso de temporada ajetreado para los Mets, quienes además de firmar a Soto y Alonso, volvieron a contratar al abridor Sean Manaea y reforzaron su rotación con los agentes libres Clay Holmes y el quisqueyano Frankie Montás, entre otros movimientos.

Mientras Manaea y Montas lidian con lesiones que podrían dejarlos fuera del inicio de la temporada, Lindor sigue siendo una pieza constante en la parte alta del lineup, que ahora cuenta con más poder.

Con solo unas semanas para el inicio de la temporada, persiste una clara deficiencia en el roster de los Mets.

La salida de un campocorto y la lesión de otro que termina la temporada han dejado al equipo sin una opción de respaldo obvia.

A pesar de esto, el campocorto titular Francisco Lindor sigue siendo un pilar operativo.

La notable durabilidad de Lindor y su disponibilidad constante, aparte de un breve periodo con un problema de espalda la temporada pasada, subrayan su papel crucial en la alineación.

El mánager Carlos Mendoza ha señalado que la organización busca un respaldo capaz de finalizar juegos, especialmente aquellos que se convierten en palizas.

El rol previsto implica a un jugador que pueda entrar cómodamente por un día o más cuando Francisco Lindor necesite descanso.

Mendoza enfatizó que, si bien un sustituto temporal es aceptable para tareas limitadas, una ausencia prolongada de Lindor requeriría un respaldo más establecido en el campocorto.

El manejador mencionó que Jeff McNeil, principalmente un segunda base, ya ha demostrado cierta versatilidad al tener una breve aparición en el campocorto, reforzando su utilidad en tales situaciones.

Se están considerando varias opciones internas, McNeil, aunque en gran medida designado como el segunda base titular, ofrece flexibilidad al cubrir el campocorto cuando sea necesario. Otros contendientes incluyen a Luisangel Acuña, quien mostró compostura y fiabilidad en una ocasión anterior al cubrir a Lindor.

Los Mets están evaluando activamente estas diversas opciones mientras finalizan su roster. Equilibrar la experiencia con oportunidades de desarrollo sigue siendo clave mientras se preparan para la larga temporada que se avecina.

El equipo de Nueva York va por la Serie Mundial.

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