• El japonés Shohei Ohtani fue clave con el madero en la primera victoria de la temporada 2025 de los Dodgers de Los Ángeles frente a los Cachorros de Chicago, en el Tokio Dome
  • Yoshi Yamamoto, de los Dodgers, lució en la loma de los disparos en el primer juego de la Serie de Tokio frente a los Cachorros de Chicago. A la izquierda, la afición japonesa fuera del Tokyo Dome, a la espera de ver jugar a la superestrella del béisbol mundial, Shohei Ohtani. A la derecha, Seiya Suzuki, de los Cachorros

La figura mundial, Shohei Ohtani parece inmune a una serie de condiciones que afligen a la mayoría de los seres humanos: nervios, ansiedad y distracción.

Pero tuvo que jugar un partido de la temporada regular de las Grandes Ligas en su país natal para cambiar todo eso.

Tras la victoria por 4-1 de los Dodgers de Los Ángeles sobre los Cachorros de Chicago en el Tokio Dome, Shohei Ohtani admitió algo que causó sorpresa.

“Hacía tiempo que no me sentía tan nervioso jugando un partido. Me llevó cuatro o cinco entradas”, mencionó el pelotero nipón.

Ohtani conectó par de imparables y anotó dos veces, y uno de sus outs fue una fuerte línea que alcanzó más de 96 millas, por lo que los nervios no eran obvios desde el exterior. Pero está claro que el momento, y su preparación durante toda la semana, alteraron su comportamiento habitualmente estoico.

Por primera vez en la historia de las Mayores, dos lanzadores japoneses: Yoshinobu Yamamoto, de los Dodgers, y Shota Imanaga, de los Cachorros, se enfrentaron en el día inaugural.

Ambos lanzaron bien. Imanaga tuvo una labor cuatro entradas sin hits antes de ser retirado tras 69 lanzamientos. Salió sin decisión.

Yamamoto se llevó la victoria tras lanzar cinco innings, en los que permitió una carrera, tres imparables y ponchó a cuatro.

La noche comenzó con una celebración previa al partido que parecía una ceremonia de apertura olímpica en clave menor. Había Pikachus en el campo y un vídeo vagamente amenazador que representaba a los Dodgers y los Cachorros como Monstruo contra Monstruo.

El rey mundial del jonrón Saduharu Oh estuvo en el campo antes del partido inaugural, y el mánager de los Dodgers, Dave Roberts dijo que conocerlo es un sueño hecho realidad.

Marca la diferencia

¿Qué hace a Shohei Ohtani diferente a otros cañoneros estelares? No es sólo la cantidad de jonrones, ni siquiera la explosividad de sus batazos. También es la forma en que los conecta.

El mantra del toletero de poder actual en Grandes Ligas es golpear la pelota al frente, es decir, hacer contacto con la parte gruesa del bate cuando la pelota todavía está delante del plato, antes de que pase por su cuerpo.

Así es como jugadores de la talla de Mookie Betts, el venezolano José Altuve y Nolan Arenado generan sus tablazos. Este enfoque les permite acelerar más el bate y jalar la pelota por el aire para lograr cuadrangulares.

Pero también hay un grupo selecto de bateadores de poder que pueden conectar la pelota hacia todas las bandas sin depender de hacer contacto al frente. Estos jugadores dejan que la pelota les llegue más profundo. Son los del nivel de Aaron Judge, Freddie Freeman y el dominicano Juan Soto.

El Jugador Más Valioso en dos temporadas consecutivas tiene uno de los puntos de contacto más profundos de cualquier bateador de las Grandes Ligas, especialmente en comparación con otros cañoneros. Puede ver la pelota más tiempo que la mayoría y, aun así, tiene la velocidad de bate, la trayectoria de swing y la habilidad para los jonrones. — EFE

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