Novak Djokovic tuvo como espectador de lujo a Leo Messi en su partido de semifinal de ayer en el Masters 1000 de Miami. Pero la otra semifinal la vio todo mundo, quizá Messi también.
No hay duda de que “Nole” está jugando un gran torneo en Miami, pero en la final de mañana se medirá con Jakub Mensik, un juvenil de 19 años de edad que, para dejar fuera ayer a uno de los favoritos, Taylor Fritz, usó su poderoso saque, con 25 “as”. Fue su pasaporte a la batalla generacional más llamativa en el cuadro varonil en décadas.
Temprano, Djokovic venció en sets corridos, 6-2 y 6-3, al búlgaro y cabeza de serie 14, Grigor Dimitrov, en el Hard Rock Stadium.
Djokovic, cuarto preclasificado, intenta conquistar su séptimo título del Abierto de Miami en su primera aparición en el evento desde 2019. El veterano de 37 años, quien ganó seis veces en la sede anterior del torneo en Key Biscayne, también busca su título profesional número 100. Pero será complicado.
Mensik, uno de los jugadores de mayor potencial en el circuito ATP, doblegó 7-6,4-6 y 7-6 a Fritz, cuarto en la preclasificación.
Disputará mañana su primera final en un Masters 1000 y lo hará contra uno de los considerados dioses de esta generación.
El checo pasará este lunes de la posición 54 del ránking mundial al “top-30” y se convirtió en el primer checo en alcanzar la final de un Masters 1000 desde 2015.


