Rory McIlroy consiguió al fin el único título que le faltaba en su carrera, el Masters de Augusta, y se convirtió en el sexto golfista en la historia en completar el Grand Slam. El norirlandés venció el pasado domingo a Justin Rose en un desempate tras una ronda final con altibajos.
El día comenzó de forma especial para McIlroy, quien encontró en su casillero una nota del argentino Ángel Cabrera, deseándole suerte.
“Fue un toque agradable y un poco irónico al mismo tiempo”, señaló el jugador norirlandés. “Fueron 14 largos años. Pero afortunadamente, hice el trabajo”, agregó McIlroy.
El título lo consiguió con un golpe de cuña que retrocedió tres pies para birdie en el hoyo 18, coronando una jornada que él mismo describió como “el mejor día de mi vida golfística”.
Afirmó que ha sido un camino largo y que se siente mejor jugador ahora que hace una década.
“Es tan difícil mantener la paciencia. Es tan difícil regresar cada año y dar lo mejor de ti y no poder lograrlo”, afirmó. “Fue una semana emocionalmente agotadora por muchas razones. Absolutamente encantado de estar aquí al final de la semana como el último hombre en pie”, destacó.
Ejemplo de resiliencia
La ronda final duró cuatro horas y 45 minutos. McIlroy inició con un doble bogey y perdió rápidamente la ventaja de dos golpes que tenía al comenzar. Más adelante, conectó dos birdies importantes y logró pares con recuperaciones notables entre los pinos del campo.
Con cuatro golpes de ventaja en los últimos nueve hoyos, hizo su peor tiro de la semana en el hoyo 13, aunque logró mantener la compostura para cerrar con fuerza. A pesar de registrar cuatro dobles bogeys en el torneo, respondió con tiros decisivos cuando más lo necesitaba.
Después de fallar un putt de cinco pies en el hoyo 18, igualó con Justin Rose y forzó el desempate. En el hoyo decisivo, ejecutó un drive sólido y colocó la bola a tres pies con una cuña, para asegurar la victoria.
“Hubo momentos en los últimos nueve hoyos en los que pensé, ‘¿Lo dejé escapar de nuevo?’ Pero respondí con algunos tiros decisivos cuando los necesitaba”, expresó. “Y realmente orgulloso de mí mismo por eso”, agregó.
Rose, quien fue subcampeón por segundo major consecutivo, reconoció el logro de su colega. “Hoy vimos una parte de la historia. Alguien ganó un Grand Slam de carrera. Es un día trascendental en el juego del golf”.
Momento histórico
Pasaron 25 años desde la última adición al club de los ganadores Grand Slam, con Tiger Woods. Antes de eso, transcurrieron 34 desde que Jack Nicklaus ganó su cuarto torneo major.
Tras conseguir el título, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, quien jugó golf con McIlroy el pasado mes de febrero, lo felicitó a bordo del avión “Air Force One” mientras se dirigía de regreso a Washington desde Florida.
“La gente no tiene idea de lo difícil que es eso. Debería estar orgulloso”, dijo Trump. “Es mejor para él que haya sucedido de esa manera porque eso mostró verdadero coraje”, agregó.— AP
