Los Leones de Yucatán no logran estabilizarse. Ni en bateo, ni en pitcheo, menos en juego de conjunto.
Los Pericos de Puebla (récord de 15-7) castigaron al abridor de mejor efectividad en la Liga Mexicana y, con nueve carreras temprano ante Yoanner Negrín, se encaminaron a una paliza por 11-3 sobre los Leones, en el primer partido de la serie en el Estadio “Hermanos Serdán” de la Angelópolis.
Los Pericos entraron al partido con 9-1 en sus últimos diez juegos y bateando para .334 en colectivo, con el líder de carreras producidas Estamy Ureña respondiendo con cuatro remolcadas. Ante Negrín se fueron con nueve carreras, seis limpias, y diez inatrapables.
Anotaron dos en la primera, cuatro en la segunda y tres en la tercera para ponerse 9-0.
El pitcheo perico, por otro lado, estuvo a la altura, con Víctor Vargas atornillando a los melenudos con pelota de tres hits en cinco actos.
A la ofensiva los selváticos no pudieron hacer gran cosa. No han podido dar ese estirón jugando en plazas para bateadores. Ayer en total conectaron seis hits, pocos para un estadio como el de Puebla, y generaron poco ataque. Batear con corredores en posición de anotar sigue siendo un dolor de cabeza, pues se fueron de 7-1, y sus tres carreras fueron sucias (dos entraron por un error).
Además, mala fortuna, pues Henry Ramos, uno de los principales bateadores, se enfermó y no verá acción en la serie ante Puebla. El que debutó con Yucatán fue el short cubano Diosbel Arias, quien bateó de 3-1, en un partido que tuvo ligera pausa por lluvia y un connato de bronca tras un pelotazo de Negrín a Miguel Guzmán.— Gaspar Silveira
