Con cuadrangular de tres carreras de Arias y un sólido staff de pitcheo, el "Clásico Peninsular" se queda a favor de los melenudos.

El béisbol es distinto todos los días y los Leones, apaleados, sin pitcheo a pesar de mucho bateo la noche previa, se prodigaron con sus lanzadores ayer y con un bombazo de un cañonero que está respondiendo entre los refuerzos.

El cubano Diosbel Arias puso en órbita la pelota, con dos en base en la octava entrada, y los melenudos vinieron de atrás para proteger a sus serpentineros, en una victoria 3-1 que les dio la serie sobre los Piratas de Campeche. Un duelazo de pitcheo que fue una bocanada de oxígeno para todos, luego de la pachanga de jonrones, hits, carreras, bases por bolas y errores del miércoles en el Estadio “Nelson Barrera Romellón”.

Para los selváticos fue fundamental ganar este partido y la serie. Los pupilos del piloto interino Oswaldo Morejón pusieron sus números en 18-18, antes de tomar camino hacia León, donde les esperan los Bravos y su Estadio “Domingo Santana”, donde la pelota vuela que da gusto.

Vital, sin duda, que el cuerpo de lanzadores respondiera, especialmente tras ser apaleados con 20 carreras la víspera. José Carlos Torres, joven venezolano que abrió, trabajó cinco actos con solidez, con seis hits, una base y seis ponches. Reapareció, luego de casi tres semanas, Odrisamer Despaigne y fue una buena prueba como relevista, colgando tres ceros, sin hits y con cuatro ponches, y ahora Morejón jaló del calentadero a Trevor Kelley para buscar el salvamento y el estadounidense cumplió retirando la novena en 1-2-3.

Y los Leones lograron sacudirse del yugo de Miller Hogan, quien los ató en dos hits en siete rollos. Apenas salió el de la larga cabellera, se rebelaron.

Hogan se armó con dos fuera, ante Darrell Thompson. Michael de León conectó sencillo y Wynton Bernard siguió con doblete, dejando el escenario listo para que Arias, ya ante los disparos de Dan Kubiuk, se vistiera de héroe con bambinazo por el izquierdo, su sexto de la temporada, quinto vestido de león.

Despaigne retiró en tres la octava entrada y Kelley hizo lo mismo con la novena.— Gaspar Silveira Malaver