Ganar la Copa de Campeones de Concacaf no sería argumento suficiente para que Vicente Sánchez continúe con el Cruz Azul. El uruguayo acabó con 11 años de sequía del equipo cementero en el torneo regional, pero la directiva tiene tomada una decisión.
De acuerdo con información de Récord, Iván Alonso, director deportivo de la Máquina, está determinado a tener un cambio en la dirección técnica. El motivo está en que Sánchez quiso ser el centro del proyecto y no sumarse al trabajo integral del equipo.
Ruptura interna
Se comenta que el entrenador rompió con el director de fútbol, en lo referente a la unificación de criterios en el proyecto. Aseguró que Mathías Cardacio quedó relegado al equipo femenil porque Vicente no lo quiso.
“Como tal no se peleó con Iván Alonso, tuvieron diferencia de criterios, de decisiones. Sí tronó, pero no fue un enfrentamiento directo”, informó una fuente.
Aseguró que ocurrieron “fracturas” en la relación e interacción con Joel Huiqui y sus auxiliares, ya que el preparador físico Rubens Valenzuela, quien se quedó como auxiliar de Vicente Sánchez, consideró que con su aporte bastaba.
“Rompió con todos los elementos que Cruz Azul había puesto a disposición del equipo para que pudieran formar un proyecto sólido que hizo que Anselmi tuviera buenos resultados y Vicente también”, agregó.
Debido a la postura del técnico, Iván Alonso tomó la decisión de no continuar por ese camino y traer a alguien que “sí conectó” con el proyecto integral: Nicolás Larcamón.
“Sí logró la Concacaf, pero rompió con todo esto que estaba haciendo Cruz Azul como un proyecto integral de varias partes. Hablará con el Ingeniero Velázquez y mañana se comunicará con Vicente Sánchez”, agregó.
El Cruz Azul goleó 5-0 el pasado domingo a los Whitecaps de Vancouver para ganar el séptimo título de la Copa de Campeones de la Concacaf.
Vicente Sánchez entregó números que respaldan su trabajo: 17 victorias, ocho empates y solo dos derrotas. Y aunque la afición pide su continuidad, él prefiere mantenerse cauto.
Vicente, agradecido
“No sé el futuro, vivo un día a la vez y no sé qué vaya a pasar mañana. No depende de mí la decisión”, declaró con respecto a su posible salida del equipo.
Con un tono sincero, dejó ver lo que significó este semestre para él. “El valor lo dan los números, fue un semestre que los números hablan por sí solos. Me doy un valor alto porque Dios me puso”, expresó.
“Estoy agradecido porque la afición coreó mi nombre y eso lo hacen porque se sienten representados dentro de la cancha”, agregó.
“Como campeones dejamos a Cruz Azul en lo más alto internacionalmente y ese era el objetivo”, externó el entrenador uruguayo.
La directiva del Cruz Azul tiene la última palabra. Pero la afición, la historia y los números ya dieron su veredicto.
Nombres como el de Nicolás Larcamón, Guillermo Almada e incluso Matías Almeyda figuran entre los candidatos para el banquillo.
