Enzo Fernández se encargó de marcar la sentencia que evitó ayer un susto para el Chelsea, en su debut en el Mundial de Clubes.
Tras comenzar el partido en la banca de suplentes, el mediocampista argentino tomó el brazalete de capitán al ingresar en el entretiempo. Fernández entró al área chica para controlar con el muslo el pase de Liam Delap y definir de zurda para sellar la victoria 2-0 sobre Los Ángeles FC en el primer encuentro por el Grupo D del torneo.
Los blues fueron de más a menos en el estadio Mercedes-Benz, de Atlanta, y mantuvieron un asedio constante sobre Hugo Lloris, el veterano arquero francés de LAFC. Pedro Neto abrió la cuenta a los 74 minutos luego de recibir un pase de Nicolás Jackson y dejar sentado al defensor Ryan Hollingshead y remató hacia el primer palo.
Unos 22,137 espectadores acudieron a un recinto bajo techo que tiene capacidad para 71 mil.
“El ambiente me pareció algo extraño, el estadio estaba casi vacío”, dijo Enzo Maresca, técnico de Chelsea. “Somos profesionales y tenemos que adaptarnos a la situación, no al ambiente”, agregó.
LAFC mostró ímpetu, pero padeció para elaborar acciones claras de peligro frente al arco contrario. El conjunto de la MLS fue más incisivo en la segunda parte y acarició el empate a los 60’ con un disparo de Denis Bouanga que el arquero Robert Sánchez desvió con el pie.
En la segunda fecha, el Chelsea se enfrentará el viernes al Flamengo, de Brasil, en Filadelfia. Ese mismo día, el LAFC chocará con el Espérance, de Túnez, en Nashville.
Ríspida “batalla” en Miami
Los goles de dos campeones mundiales argentinos amargaron lo que parecía ser una gran fiesta de Boca Juniors en el Mundial de Clubes.
En un estadio en las afueras de Miami que pareció ser la sucursal de la Bombonera de Buenos Aires, Boca no pudo sostener una ventaja inicial de dos goles y el equipo de Argentina se conformó con un empate 2-2 contra el Benfica de Portugal en su debut en el Grupo C.
Miguel Merentiel (21’) y Rodrigo Battaglia (27’) firmaron los goles del Xeneize, en un arranque a pedir de boca del gigante argentino.
Pero Ángel di María descontó para las Águilas al convertir un penal en el tiempo agregado de la primera parte. A los 84 minutos, Nicolás Otamendi se elevó en el área para meter un cabezazo que decretó el resultado definitivo.
El partido terminó con tres tarjetas rojas mostradas por el árbitro mexicano César Arturo Ramos: la primera al español Ander Herrera, quien se encontraba en la banca, luego de protestar durante la revisión en la pantalla del VAR la acción que derivó en el pénalti convertido por Di María. La segunda al delantero del Benfica Andrea Belotti (72’). La última fue para Jorge Figal, defensor de Boca.
“Hay muchas cosas buenas y otras a mejorar”, valoró Miguel Ángel Russo, quien en el partido puso oficialmente en marcha su tercera etapa como técnico de Boca Juniors.
También se quejó de la actuación del silbante mexicano. “El penal en el final del primer tiempo: no es lo mismo 2-0 que 2-1”, expuso.
“Nos vamos con un sabor amargo porque pensamos que podíamos ganar”, afirmó Battaglia al término del encuentro. “Se nos escapa, nos hacen dos goles de pelota parada”, agregó sobre el resultado final ante el cuadro lusitano.
El Xeneize volverá al Hard Rock, de Miami, este viernes para enfrentarse al Bayern Múnich, el gigante alemán que en su estreno vapuleó 10-0 a Auckland City. El Benfica se las verá contra los neozelandeses ese mismo día en Estadio Exploria, de Orlando.
Impone su jerarquía
El Flamengo se llevó los tres puntos en su debut en el Mundial de Clubes al imponerse 2-0 al Espérance, de Túnez, en duelo disputado en el Estadio Lincoln Financial, de Filadelfia.
El uruguayo Giorgian de Arrascaeta abrió el marcador en el minuto 17 y Luiz Araújo sentenció el resultado a los 70’.
Este viernes, el cuadro brasileño jugará contra el Chelsea en la segunda fecha del Grupo D.— AP
