A fuerza de tres goles de cabeza, River Plate cumplió con los deberes al someter ayer 3-1 a Urawa Red Diamonds en su debut en el Mundial de Clubes.
Facundo Colidio, Sebastián Driussi y Maxi Meza facturaron los tantos para que el equipo argentino arrancara con el pie derecho en el Grupo E.
Ganarle al conjunto japonés era esencial para las pretensiones de River para superar una llave en la que le esperan duelos más exigentes contra el Monterrey d y el Ínter de Milán.
River no jugó bien en el Lumen Field de Seattle, pero fue más efectivo.
“Había mucho nerviosismo”, admitió el técnico riverplatense Marcelo Gallardo. “Pero lo importante es ganar y sumar tres puntos de arranque”.
Los focos del partido estaban enfocados en Franco Mastantuono, el juvenil atacante de River cuya transferencia el Real Madrid se completó la semana pasada. Y de los pies de Mastantuono surgió el primer gol: dominó un balón cerca de la banda derecha, avanzó hacia el medio y abrió hacia la izquierda para Acuña. El lateral mandó un centro perfecto que Colidio cabeceó en el corazón del área.
Sobre los 63 millones de euros, la transferencia de Mastantuono es la más cara en el fútbol argentino. Este Mundial de Clubes será la última competición que la joya de 18 años dispute con River ante de incorporarse al Madrid en agosto.
En el complemento, River se encontró con un auténtico obsequio. A los 48’, el zaguero Marius Hoibraten cabeceó suave hacia atrás y Driussi supo anticipar para peinar el balón a la red, poniendo el 2-0. La mala noticia fue que el delantero cayó mal al piso al chocar con el arquero Shusaku Nishikawa y tuvo que salir del partido con una lesión el tobillo izquierdo.
Urawa encontró el descuento mediante un penal cobrado por Matsuo a los 58’ tras una falta de Acuña sobre Takuro Kaneko.
Acuña se redimió a los 73 al colgar el centro que Meza capitalizó para firmar el tercer tanto de cabeza de River en la tarde.
