Los Leones de Yucatán que sus seguidores esperan ver luchar, sino diario, sí constante, cerraron su mejor semana de la temporada en el Parque Kukulcán.

Doblete de Wynton Bernard, un batazo que estuvo cerca de atrapar Miles Simmington en el prado central, remolcó a Antonio Piñeiro con la carrera que coronó una vibrante reacción de los melenudos para dejar en el terreno a los Tigres de Quintana Roo, 5-4, después de una fragorosa batalla de 10 actos, con lluvia, buen pitcheo, jugadas interesantes.

Jonrón de Yadir Drake, con uno fuera en la novena entrada, empató el score 4-4 y forzó las entradas extra, en una noche en que los melenudos sacaron las escobas para barrer a los bengalíes.

Los Leones ganaron los seis juegos de la campaña ante la novena de Quintana Roo y cerraron la semana con marca de 5-1 en casa, una recuperación notable luego de altibajos que llevaron al equipo muy abajo de lo que estaba vaticinado.

Pusieron su marca en 31-34 y ya empataron con el Águila de Veracruz en el sexto sitio de la cerrada Zona Sur.

Pero para ello andan en otro plan completamente. Su abridor, César Valdez, volvió a verse vulnerable y toleró ocho hits y cuatro carreras en cuatro actos. Literal, lo rescataron una vez más.

Fue con un poco de todo. Lo primero fue que en el cierre del cuarto atacaron con tres carreras, señal inequívoca de que querían venir de atrás. Lo segundo, que el relevo taponee. Lo lograron: cinco entradas en blanco.

Y a esperar para hacer daño. Se puso difícil porque el bullpen tigre igual estaba bien. Era una típica batalla de estas tierras, con relevos buenos.

Y llegó la novena. Gregg Zaun, con gran experiencia manejando pitchers (cátcher estelar de Milwaukee varios años), jaló por su cerrador, Clayton Andrews, quien, tras sacar el primer out, retó al “Black Panther”. Si alguien es clutch, es Drake. Y la botó para empatar el juego.

Mantuvo Zaun a Andrews y en la décima, Piñero conectó doble con uno fuera, dejando listo el escenario par el batazo de Bernard. Simmington se tendió para atraparla de cordón de zapato, pero perdió la pelota. Y la locura en un Kukulcán que, como su equipo, tiene un semblante distinto tras esta semana casi perfecta.— Gaspar Silveira Malaver

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán