Hay muchas razones por las que Oleksandr Usyk debería vencer hoy a Daniel Dubois y salir del estadio Wembley como el campeón mundial indiscutido de peso pesado.
El ucraniano está invicto como profesional, con marca de 23-0 (14 nocauts), incluyendo una victoria sobre Dubois por nocaut hace dos años. No pierde desde hace 16 años, cuando Egor Mekhontsev lo venció en el Mundial amateur de 2009.
Además, Usyk ha demostrado especial dominio ante rivales británicos. Derrotó dos veces a Anthony Joshua, noqueó a Tony Bellew, venció a Derek Chisora y más recientemente, superó en dos ocasiones a Tyson Fury.
Su única pelea como pesado ante un no británico fue contra Chazz Witherspoon en 2019.
Dubois, originario de Londres, asegura que la historia será diferente esta vez.
“Estoy en un nivel diferente ahora. Estoy listo para pasar por lo que sea necesario el sábado y conseguir esos cinturones”, dijo el púgil de 27 años, quien llega con marca de 22-2 y 21 nocauts.
Sus tres recientes victorias por nocaut, incluida la paliza a Joshua en septiembre pasado en Wembley, fortalecen su confianza de cara a esta revancha.
Se espera una multitud de 90 mil personas cuando Usyk ponga en juego sus títulos AMB, CMB y OMB. El cinturón de la FIB, en poder de Dubois, también estará en disputa. El ganador saldrá con los cuatro títulos más importantes, como campeón indiscutido.
Lennox Lewis fue el último británico en conseguir esa hazaña, en 1999.
En la primera pelea entre ambos, en Breslavia, Polonia, en agosto de 2023, Dubois cayó ante el jab constante del zurdo Usyk. En el quinto episodio derribó al ucraniano, pero el golpe fue considerado bajo. Un derechazo de Usyk terminó la contienda en el noveno asalto.
El propio Usyk respondió a las dudas sobre su edad.
“Respeto a este chico, este joven. Está motivado, pero yo también. No soy un viejo, 38 no es viejo”.
El púgil ucraniano tiene vínculos especiales con Reino Unido. Ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
