Orgullosas, pero siempre con la seriedad que da la responsabilidad.
Así dicen sentirse tres de las nuevas figuras del deporte yucateco: Jaydi Novelo Evia, Martha Coldwell Ruiz y Ana Luisa Abraham Habib, medallistas de oro en gimnasia rítmica en los Juegos Panamericanos Júnior de Asunción, Paraguay.
En edades que van entre 14 y 15 años, cargan una enorme responsabilidad de, afirman, “representar a Yucatán y a México”. Pero, igual coinciden, todo es parte del esfuerzo que saben tienen que hacer para alcanzar sus objetivos.
Y cosas que son parte de la historia que van escribiendo y la que difunde el Diario sobre las jóvenes promesas del deporte yucateco. Ayer visitaron la centenaria casa editorial para una plática amena, interesante, sobre lo vivido en Paraguay.
Vinieron a la mente recuerdos de visitas que hicieron año atrás, cuando, siendo niñas (más chicas, digamos, porque siguen siendo unas niñas), estuvieron en el Diario para las dinámicas de fin de año. Rememorizaron ellas y sus familiares que les acompañaron las fotos en el arbolito de Navidad y los encuentros con otros deportistas destacados.
Ana y Martha estuvieron como protagonistas, y Jaydi acompañando a su hermanita Valentina apenas en 2024, pero recordando unas expresiones: “Me gustaría venir como deportista”.
Y ayer estuvo como protagonista.
Ahora, llegan a Mérida desde tierras sudamericanas con una lista importante de resultados que las tiene, sin duda, como candidatas legítimas a los premios de fin de año: Mérito Deportivo Yucateco y Premio Estatal del Deporte. Todo México estuvo celebrando sus preseas, de manera especial porque para subir a lo alto del podio abrumaron a las representantes de Estados Unidos y Brasil.
La entrega de las medallas en lo más alto del podio fue el momento cumbre y lo recordaron ayer.
Jaydi y Martha, o Martha y Jaydi, ganaron a dos preseas de oro y una de plata, como parte del conjunto tricolor. Ana Luisa, a su vez, se colgó la medalla dorada en el ejercicio de pelota, en individual, y ella fue la reina de la rítmica en la Olimpíada Nacional, ganando seis preseas de primer lugar.
“Es un orgullo saber que representas a tu estado, a tu país”, dice Martha, de 15 años, reconociendo el trabajo integral de todo un equipo multidisciplinario que está alrededor de ellas.
Con un sueño en la mira
Hay metas bien trazadas y, explica Jaydi, quien entrará a la preparatoria, “hay que trabajar con todo si las quieres alcanzar”.
Ella no quita el dedo del renglón: “Desde niña sé qué quiero: me gustaría competir en unos Juegos Olímpicos. Es mi gran meta”.
Lo logrado en Asunción ilusiona a todas, pero, comenta Ana Luisa, “sabemos que si queremos lograrlo, tenemos que esforzarnos más y más”.
México, con el aporte yucateco, logró su mejor papel en estos Juegos Panamericanos Júnior (se realizó la segunda edición). La entidad nunca había trascendido tanto en ningún deporte en competencias de este nivel, y en esta justa guaraní ya suma Yucatán las preseas de gimnasia rítmica, más una de trampolín sincronizado, con Saraí Borges Medina, además de preseas en natación, con Mariana Ortega Gil y Marco Pat Coronado.
Se dijeron afortunadas y orgullosas de representar a Yucatán, de poder poner en alto el nombre de México, y por el hecho de escuchar el himno nacional durante la premiación.
Ofrecieron, sin duda, seguir adelante con sus esfuerzos en el deporte, sin descuidar estudios, con metas diversas, pero definidas, desde diseño, medicina y lides empresariales.
Valoraron, con mensajes muy sentidos, el apoyo gigantesco de sus padres y de sus familias, que les brindan respaldo, sobre todo en sus largas ausencias, motivándoles siempre. Ese es uno de los mayores esfuerzos: estar lejos de casa, de sus seres queridos, pero por lo mismo, dicen que todo lo que se sacrifica recibe premios como los de ahora.
Saben, así lo dijeron, que todo tiene una recompensa, siempre. Y presumieron sus medallas ganadas a toda lid, esperando que, con todo el esfuerzo y sacrificio que han brindado en estos años, puedan cumplir sus sueños.
Y si no, no pasa nada. “No siempre podemos ganar, lo sabemos, pero nunca dejaremos de intentarlo”, expresa Ana Luisa.
Las “niñas de oro” y sus sueños serán tema de mucha plática en Yucatán.


