El Torneo Apertura 2025 de la Liga de Expansión comienza a crecer y al hacerse adulto, van viéndose las realidades y posibilidades de los equipos. A veces muy crudas.
A los Venados FC les urge tener noticias positivas. Eso debe ser pronto o se complicarán más de lo que han pasado en este arranque de temporada.
Los astados seguían ayer deshojando la margarita en lo que compete a la dura tarea de encontrar director técnico, luego de la despedida de Rigoberto Esparza tras la debacle que han sufrido. Surgieron fuertes rumores de que ya tienen a alguien: el español Ignacio Castro, “Nacho” Castro para el fútbol, pero al cierre de esta edición, no se había confirmado.
Castro dirigió dos equipos de Expansión antes: Mineros, año y medio, y Morelia, el torneo pasado.
Si llega Castro, tendrá mucho por hacer.
Los Venados perdieron sus primeros tres juegos del calendario, pero además, no encontraron los jugadores el eco que el entrenador quería que se tuviera. El mismo Esparza había hablado de ello tras la segunda derrota, expresando lo difícil de trabajar toda una semana y que llegues al día de juego y no se cumplan los objetivos.
Tres fechas, tres derrotas; ocho goles a favor, y dos en contra. Todo eso tiene a los Venados en un último lugar al que no acostumbran a estar: el sótano.
Los demás clubes que acostumbran a estar en los primeros planos en la Liga de Expansión allá están. Se ha subido al barco Cancún FC, que lidera la competencia con paso perfecto, por sobre Mineros Zacatecas, Jaiba Brava, Tapatío, U de G, y se ha sumado al pull de punteros el Irapuato, que llegó no sólo a jugar, sino a buscar el protagonismo que la Trinca Fresera siempre tuvo.
El problema para los Venados es grande porque necesitan, por lo que dijo Esparza en aquella rueda de prensa, un técnico capaz de explotar el talento que hay en la nómina, hacer que jueguen los que tengan que jugar en beneficio del club.
A la banca
Llamó la atención que en el reciente partido (derrota ante Durango) no jugaran de inicio elementos que llegaron con etiqueta de refuerzos estelares, como Alfonso Alfonso Domínguez, que llegó como figura del desaparecido Celaya, y Gael Acosta, quien aterrizó de nuevo en Mérida luego de jugar en Grecia. Otros como Wílliam Guzmán, referente en los torneos recientes, se quedó entre los suplentes.
Entonces, el que sea técnico de los ciervos tiene que llegar a poner orden primero y a presentar un nuevo estilo, pues el proyecto de Esparza no caminó.
Rodolfo Rosas Cantillo, presidente ejecutivo, dijo antes de despedir a Esparza que van a tratar de que el barco enderece. No les gustó para nada perder esos tres juegos, y menos la forma en cómo los perdieron. Los primeros dos forzados a jugar más de medio tiempo con uno menos, y el tercero, con ellos con uno más casi toda la primera parte.
Los entrenamientos son dirigidos en estos días que no hay DT por Guillermo Gómez, que ha sido el eterno auxiliar técnico de los Venados. Muchos pensaron que el famoso “Curita” podría quedarse en el timón de mando, pues conoce más que nadie las entrañas del club.
El viernes, los Venados recibirán a La Paz, equipo que igual deambula por los terrenos del sótano. Es una muy buena oportunidad para los Venados de dejar el farol rojo.— Gaspar Silveira M.
