El mundo del toro le rindió homenaje a Manolete en el aniversario 75 de su muerte y fue en la Plaza de Linares, donde ocurrió la tragedia, el lugar de nuevo triunfo de uno de los toreros que más fuerte están pisando: Borja Jiménez.
Borja se fue con las orejas de cada ejemplar para salir en hombros junto con Curro Díaz, torero consentido de Linares, y Sebastián Castella, en una corrida de ocho toros y cuatro toreros en que solo se fue caminando Miguel Ángel Perera.
Tras el paseíllo, todos guardaron un minuto de silencio en memoria de Manuel Rodríguez “Manolete”, quien el 28 de agosto de 1947 sufrió grave cornada. “Islero”, de Miura, le partió la femoral y el torero murió a la madrugada del 29 por complicaciones luego de una transfusión de plasma.
Linares acoge la Feria de San Agustín y cada año homenajea a Manolete. En otras plazas del mundo donde hubo festejos se guardó silencio por el “Monstruo de Córdoba”, como la Plaza de Las Ventas de Madrid, donde hubo un festejo de rejones, y Almería, San Sebastián de los Reyes y Cuenca.
En Linares, Borja se llevó los premios grandes en sus dos faenas, mostrando la línea que viene siguiendo desde hace dos temporadas. El sevillano ha estado intenso en todo el calendario y en esta tarde no fue la excepción.
Curro Díaz, abandonado por las empresas de las grandes ferias, recibió reconocimiento por su trayectoria en Linares, donde tiene gran cartel. Se fue con una oreja de su primero y las dos del segundo de su lote. Castella entró en sustitución de Morante de la Puebla, quien sigue en recuperación.
Los toros de La Palmosilla dejaron mucho a desear, por su pobre presentación y el juego dispar.
Y por otro lado, es precisamente Morante el tema de estos días, pues ha cancelado sus actuaciones en varias ferias ante su lenta recuperación.


