La NFL dio a conocer ayer la suspensión por 10 partidos del tackle defensivo Isaiah Buggs, exjugador de los Jefes de Kansas City, tras su arresto en junio de 2024 por violencia doméstica y robo. El equipo lo despidió el 24 de ese mes, luego de hacerse público el caso.
Buggs fue detenido en Tuscaloosa, Alabama, tras un llamado de emergencia en el que se reportó la agresión contra la madre de sus hijos, a quien arrastró por las escaleras. En mayo de ese mismo año ya había enfrentado cargos por crueldad animal, que lo llevaron a pagar una fianza de 600 dólares.
En marzo de 2025 los cargos de violencia doméstica y robo fueron reducidos mediante un acuerdo de culpabilidad por allanamiento.
Originario de Ruston, Louisiana, el defensivo de 29 años fue seleccionado por los Acereros de Pittsburgh en la sexta ronda del Draft 2019. Jugó hasta 2021 con esa franquicia, después lo hizo para los Leones de Detroit en 2022 y 2023, antes de llegar a los Jefes. Fue parte del equipo campeón en el Super Bowl LVIII, aunque en el equipo de prácticas. Actualmente es agente libre.
En otras noticias, los Patriotas de Nueva Inglaterra dieron de baja al defensivo profundo Jabrill Peppers luego de tres campañas.
El jugador sumó tres intercepciones, 178 tacleadas, dos balones sueltos forzados y una captura. En ocho temporadas suma siete intercepciones y 511 tacleadas en 99 partidos, 85 de ellos como titular.— EFE
