Los Piratas de Campeche viajaron ayer con destino a Ciudad de México en espera de una proeza que supere lo hecho dos semanas atrás, cuando viajaron a Oaxaca buscando un par de victorias. Esa vez, lo lograron. Ahora, la tarea parece más complicada por donde se mire.
Los Piratas, esta vez, además de enfrentar al rival que nadie quiere tener de enemigo, deberán sortear varios obstáculos. Uno, jugar de visitantes en un parque complicado, ante el poderoso y favorito; otro, no contar con su mejor bateador en esta postemporada.
Con la Serie de Campeonato abajo 3-2, los filibusteros tendrán un line up sin Félix Pérez, quien en el quinto duelo, el jueves, sufrió la rotura del tendón de Aquiles de su rodilla derecha, una lesión que le deja fuera de esta postemporada y por varios meses más.
Necesitan los Piratas ganar para forzar un séptimo duelo. No les será nuevo salir triunfantes del Estadio “Alfredo Harp Helú”, donde ganaron en el Juego 1 de manera sorpresiva para tomar un brinco grande, en lo deportivo y más en lo emocional.
Pero los Piratas, de la forma en que se pusieron en los cuernos de la luna en motivaciones, pareciera como si se hubieran desplomado. A las genialidades que resultaron las decisiones estratégicas del mánager Daren Brown en el Juego 3 (llenando la casa sin out en la novena, y saliendo ilesos), al piloto le llovió feo porque consideran que aguantó a sus pitchers cuando los pingos hacían daño en los partidos cuarto y quinto.
Y se agrava todo con la lesión del “Niño” Pérez, quien llevaba 10 jonrones en las series de postemporada, cifra más alta entre todos los que siguen jugando a estas alturas del año.
Ayer, en círculos beisboleros de Campeche, además de confirmarse la noticia de la gravedad de la lesión de Pérez, se comentó que el pelotero rompió lo que encontraba a su paso, dañando el clubhouse, frustrado por el momento que vivía.
Pérez estaba inconsolable. “No hay forma de expresar tal sentimiento, la verdad es que en tan poco tiempo pude percibir lo que es una ciudad con deseos de triunfar, de ser grande, y por eso merecen más. Lastimosamente, este servidor se retira de esta gran travesía como todo un filibustero”, escribió en sus redes sociales, anunciando que tendría su cirugía.
¿Otra ausencia?
Igual, se comentó que el segunda base Robbie Tenerowicz abandonó el equipo. Nadie confirmó ni desmintió ese rumor.
Los Piratas tendrán que hacer muchas cosas para poder remar a contracorriente otra vez, como hicieron ante Oaxaca, donde ganaron los partidos sexto y séptimo para poder avanzar.
Ciertamente los Diablos tienen el control de la Serie de Campeonato, pero ya probaron los filibusteros que tienen capacidad para ganar en el “Harp”, y máxime que los pingos no se han visto en estos partidos de postemporada como la aplanadora que fueron durante el calendario regular. Sus primeras series, ante Yucatán y ante Puebla, las ganaron los infernales apenas haciendo lo justo, como si descansar mucho (ambas series fueron por barrida) les afectara. En esta batalla ante los Piratas, los escarlatas solamente han bateado tres jonrones, algo que es nada si se toma en cuenta la forma en que quemaron el rol regular.
Campeche pasó problemas con sus abridores en esta batalla ante el México, pero sigue confiando en su mejor punto: el pitcheo de relevo, así que sus bomberos podrían entrar en acción desde temprano si fuera necesario. Los abridores considerados para el Juego 6 serán, por los Piratas, Miller Hogan, y por los Diablos, Brooks Hall.
Con Pérez de baja, el piloto Brown requiere que Francisco Peña, receptor clave del equipo, vuelva a ponerse el equipo al hombro en el terreno de juego, como líder moral, y, sobre todo, que despierte Chris Carter, quien ha estado apagado en esta serie.— Gaspar Silveira Malaver
