Luego de un duro despertar en una noche que parecía de lo mejor, Deportiva Venados espera resarcirse para seguir aspirando a mantenerse en la parte alta de la tabla de la Serie A de la Liga Premier.
Los ciervos llevaban un partido que, a pesar de las complicaciones de haberse quedado en inferioridad numérica, sin su portero titular, les estaba saliendo a pedir de boca, hasta que llegó un inesperado desplome la noche del lunes pasado, cuando terminaron perdiendo 2-1 en su visita a los Jaguares FC en el Estadio “Víctor Manuel Reyna” de Tuxtla Gutiérrez.
De golpe y porrazo, lo construido en 86 minutos, un 1-0, se les fue con dos desatenciones y todo terminó 2-1. Los ciervos, de esta forma, se estancaron con 15 puntos, dejando ir la gran oportunidad de convertirse en sublíderes del Grupo A. Y no tendrán a su portero titular Lothar López por castigo, al ver la tarjeta roja en la primera mitad (propinar un codazo a un rival, a ojos del árbitro central).
Ahora, tendrán que ir a contracorriente para terminar de digerir ese trago amargo de la derrota inesperada en la selva chiapaneca.
El sábado, los Venados tendrán una importante oportunidad, cuando reciban a los Pioneros de Cancún, en su partido de la fecha 11, en el Estadio Olímpico “Carlos Iturralde Rivero”. El once cancunense parece tener la misma condición de los Jaguares chiapanecos: de media tabla.
Pero ya se sabe que, en estas circunstancias de torneos inestables, estar arriba o abajo no ayuda de nada. Las estadísticas, ha dicho siempre el técnico de Deportiva, Alfredo García, son solamente una referencia.
“Tenemos que aplicarnos en todo el partido, no solamente en un rato”, dijo el estratega, refiriéndose a que fue en el tramo final que perdieron ante los Jaguares. “A todos los rivales tenemos que respetarlos en todo el juego. Tuvimos que adaptarnos, hacer modificaciones, con cancha mojada, sacamos a nuestro goleador (Francisco Castañeda). En la paridad de diez contra diez aguantamos el marcador, hasta el 88 que vino el gol del empate”.
Señala que, de manera especial, porque, tras la inesperada expulsión de su portero, con diez elementos, habían estado sacando el resultado. Estaban cerca de irse con los tres puntos y quedaron con nada.
“Y en la última jugada del partido, una desatención, se da una mano que no nos marcan, pero hay que dejar atrás todo esto”.
Igual piensa el defensa César Landa, quien reconoció que los descuidos los liquidaron ante los chiapanecos y eso no puede volver a pasar. “A veces toca así, no fue un mal partido para nosotros, teníamos la victoria y casi al final se nos escapó por desconcentraciones, pero bueno, toca aprender ahora y que no vuelva a pasar. Vamos a seguir trabajando fuerte”.— Gaspar Silveira Malaver
