La selección mexicana perdió ayer 1-0 ante Países Bajos en las semifinales del Mundial femenino Sub-17 y luchará por la medalla de bronce ante Brasil.
El Tricolor trazó un plan bien definido desde el principio, aceptar la pérdida de la posesión de balón y esperar su momento para amenazar al contragolpe.
La presión de las mexicanas provocó varios robos de balón, pero no eran capaces de generar ocasiones de peligro. En defensa, la línea de cuatro fue muy efectiva y la portera Valentina Murrieta, una de las figuras del torneo, abortó los tímidos acercamientos.
En el minuto 29, la neerlandesa Tess van der Vliet robó un balón en el centro del campo y disparó desde fuera del área un potente derechazo que se estrelló en el larguero, en la mejor ocasión de la primera mitad.
Tras el paso por vestuarios, México trató de buscar adelantarse en el marcador. Estuvo cerca en una doble ocasión, que finalizó con un escorado disparo de la escurridiza Joselyn Solís desde el pico del área, que no acertó a atrapar el balón en primera instancia la portera neerlandesa Maren Groothoff.
Una buena triangulación de Países Bajos en el minuto 68 acabó en las botas de Lina Touzani, que resolvió a la perfección y puso a las suyas por delante, 1-0, en el 68.
Se lanzó con todo México por el empate, pero el paso de los minutos jugaron en contra de las dirigidas por Miguel Gamero.
México buscará el tercer lugar cuando se enfrente el sábado a Brasil, que cayó ante Corea del Norte.
