Cómo se fueron dando las cosas en la fecha 14, que cerraba el telón del rol regular del Apertura 2025, parecía que los Venados FC iban camino a la liguilla de la Liga de Expansión.
Hicieron su parte goleando 5-1 a los Coyotes Tlaxcala y fueron sorteando los obstáculos que les quedaban en el camino. Perdió La Paz el viernes y eso ayudaba. Pero el último partido fue lo que los dejó fuera.
El Morelia sacó el empate sin goles ante una Jaiba Brava que fue parte de la historia de la división de plata del fútbol mexicano, pues terminó invicto en la temporada, algo que no había pasado desde que se llama así la otrora segunda división. Y esa igualada en el “José María Morelos” fue lo que sepultó las ilusiones de los Venados. Bueno, también lo que los ciervos hicieron o no hicieron: los yucatecos terminaron con los mismos puntos que el Tepatitlán, 18, pero la diferencia de goles jugó un papel importante, ya que el “Tepa” tuvo más cinco, y los ciervos, menos uno.
Y adiós liguilla a un equipo que a ratos llegó a merecer estar entre los ocho mejores que abrirán a media semana la fase final, pero por momentos se vieron pálidos en todos los sentidos. Que te anoten 30 goles en 14 partidos no habla bien de un club profesional, tolerando una media de 2.14 tantos.
Desde la llegada del español Nacho Castro al timón el equipo mostró otro semblante, eso ni qué. Con Rigoberto Esparza estuvieron francamente mal, con un punto en cuatro partidos. Pero nunca encontraron estabilidad. A ratos bien, a ratos mal. Incluso su mejor hombre, el delantero colombiano mexicano Juan Calero, se quedó apagado en un lapso en que los Venados quedaron a deber anotando y eso se reflejó. Calero anotaba y ganaban. Calero se iba en blanco y los resultados no eran los esperados para el venado.
El primero fue…
Como sea, Calero cerró la temporada con 15 anotaciones, récord para los torneos en Expansión. Ayer escribimos que era el primer venado en coronarse en esta categoría. Pero un dato proporcionado por el doctor Gabriel Zapata Bello indica que también escribiendo “se falla ante el marco”: ya había un venado campeón de goleo, y fue Valtencir Gomes da Silva, un ídolo en sus años en Yucatán. El ariete brasileño se proclamó monarca en la temporada 1993-94, la última de torneos largos en el fútbol mexicano, entonces como Segunda División. Valtencir marcó 19 tantos, compartiendo la cima con Eugenio Constantino, del Pachuca.
Lo hecho por Calero fue lo más sobresaliente de los Venados, sin duda. No clasificar echa por la borda cualquier punto que pueda señalarse como positivo.
Calero jugó 1,118 minutos y, de acuerdo con las estadísticas, anotó un gol cada 73 minutos. Sus números son tan altos que llegó a la última fecha con 13 tantos y ya era virtual monarca, pues tanto Eduardo Pérez, de la Jaiba Brava, y Martín Barragán, de La Paz, llevaban ocho, y así se quedaron. Pero el ariete venado despertó y metió dos para llegar a 15.
Los Venados FC comenzarán las vacaciones de fin de temporada mucho antes de lo que planearon. Un largo período en que se deben tener muchas reflexiones desde la oficina sobre lo que querrán para el terreno de juego.
Y mientras, la liguilla del Apertura la verán en tele. Estos serán los emparejamientos: Atlante (1) contra Tepatitlán (8), Cancún FC (2) contra Morelia (7), Jaiba Brava (3) contra U de G (6) e Irapuato (4) contra Mineros (5).— Gaspar Silveira Malaver
